En un acto cargado de simbolismo histórico, el presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV), Miguelangel Suárez, leyó este viernes una proclama en conmemoración de los 68 años del 23 de enero de 1958.
Desde del mural de Zapata, en la autopista Francisco de Miranda, que da a la «casa que vence las sombras», el dirigente estudiantil afirmó que la reconciliación anunciada por la administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no será viable sin atender demandas ciudadanas urgentes, empezando por la liberación de los presos políticos.
La proclama destacó que Venezuela atraviesa una «hora significativa» en la que busca superar el autoritarismo y rescatar la soberanía popular. Suárez citó al poeta Rafael Cadenas para recordar que palabras como libertad y justicia «deben corresponder a lo que designan», advirtiendo que su ausencia torna difícil el hecho de vivir.
Varios grupos sociales y activistas estuvieron presentes en el acto simbólico que se realizó en las adyacencias de la Universiodad Central de Venezuela, que además, coincidió con una manifestación pacífica de la Coalición Sindical de Venezuela, quienes reclamaron a las autoridades gubernamentales aumento de sueldo, de pensiones y respeto al artículo 91.
El movimiento estudiantil y las organizaciones firmantes denunciaron que, pese a las promesas oficiales de un «nuevo momento político», los derechos a la manifestación pacífica, la libre expresión y la libertad sindical continúan restringidos.
“El derecho de Estado de Conmoción brinda a los agentes de la fuerza pública un marco inconstitucional para la represión y la persecución por razones políticas. Este decreto tiene que ser derogado si realmente se tiene la voluntad de avanzar en un proceso genuino de reconciliación”, sentenció Suarez durante la lectura.
En materia económica, la proclama exigió que la captación de inversión extranjera y los acuerdos firmados con Estados Unidos tras la incursión armada del 3 de enero no signifiquen una «cesión adicional de la soberanía territorial» ni el solapamiento de los derechos laborales.
Suarez enfatizó que la recuperación económica debe priorizar la dignidad de los trabajadores y jubilados, haciendo un llamado a revertir la «agresiva bonificación» de los ingresos.
- Negociación Tripartita: Propuso una estrategia de reconstrucción del salario basada en el diálogo nacional y el cumplimiento de las recomendaciones de la OIT de 2019.
- Derechos Indígenas y Ambientales: Exigió la ratificación del Acuerdo de Escazú y el respeto a la consulta previa sobre proyectos extractivos en el Arco Minero y el sur del país.
- Justicia Social: Reiteró que la democracia no es una idea abstracta, sino una condición para salir de la pobreza y conquistar el desarrollo sostenible.
La proclama recordó que en 2024 los venezolanos expresaron mediante su participación ciudadana una «exigencia de cambio» que sigue vigente. Suarez concluyó afirmando que el pueblo está resuelto a vivir en la verdad y bajo el imperio de la Constitución. “A unos les toca los siglos serenos de cosechar; en cambio, a otros nos toca el tiempo de sembrar, de crear una visión de esperanza para las generaciones venideras (…) Reafirmamos nuestra lucha pacífica para que el Estado esté al servicio de la gente”.






