El gremio que agrupa a las empresas de transporte interurbano en Venezuela ha manifestado la necesidad de establecer un esquema de exoneraciones fiscales para modernizar el parque automotor destinado a cubrir las rutas de larga distancia. Según informó Fernando Mora, director de la Cámara Venezolana de Empresas de Transporte Extraurbano, la flota actual presenta un avanzado estado de obsolescencia, con unidades que superan los 20 años de operatividad.
Durante una entrevista en el programa «Venezuela productiva», Mora explicó que las características técnicas requeridas para este tipo de servicio, como la inclusión de baños, camarotes de descanso para el conductor de relevo y butacas reclinables, obligan al sector a recurrir a mercados internacionales, principalmente Brasil y China, debido a que estos modelos no se fabrican en el país.
El dirigente gremial detalló la estructura de costos que enfrentan los transportistas al intentar adquirir equipos nuevos, señalando que la carga impositiva eleva significativamente la inversión necesaria:
- Costo base de la unidad: Aproximadamente 230.000 dólares.
- Carga impositiva: Al sumar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de importación y los aranceles aduaneros, el precio final se sitúa cerca de los 300.000 dólares por unidad.
La propuesta de la Cámara apunta a un plan de sustitución progresiva que permitiría mejorar la seguridad y el confort de los pasajeros que se desplazan entre las distintas ciudades del territorio nacional.
«Si se modifican las condiciones actuales y se nos exonera de los aranceles, podríamos ir a un proceso de renovación de flota. En el año 2026 podríamos traer mínimo unas 100 unidades nuevas e incorporarlas al servicio», puntualizó Mora.
El vocero añadió que, bajo un programa sostenido de 4 o 5 años, el sector estaría en capacidad de importar más de 800 unidades, logrando así la sustitución integral de los vehículos que actualmente cumplen su vida útil en las carreteras venezolanas.






