La captación de inversiones masivas en el sector energético venezolano enfrenta barreras estructurales que van más allá de la actual coyuntura política. Según el análisis de la abogada experta en derecho de hidrocarburos y exviceministra de Energía y Minas, Dolores Dobarro, la Ley Orgánica de Hidrocarburos de 2001 se mantiene como el principal freno para que las corporaciones transnacionales retomen operaciones de gran escala en el país, dijo en una entrevista con Petroguia, de Fedecámaras Radio.
Dobarro señaló que, si bien Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo, el marco jurídico actual no resulta competitivo frente a otros destinos emergentes. La experta enfatizó que la rentabilidad de los proyectos petroleros demanda un capital de trabajo excesivo y, fundamentalmente, una estabilidad que el ecosistema legal actual no garantiza.
El precedente de ExxonMobil
Uno de los puntos críticos resaltados por la abogada es el pago de una regalía del 30 % y la obligatoriedad de que la estatal PDVSA mantenga la mayoría accionaria en las empresas mixtas. Estas condiciones fueron las que motivaron la salida de ExxonMobil del país en 2007.
Recientemente, el presidente de dicha corporación calificó a Venezuela como un país «no invertible» bajo los parámetros actuales. En contraste, Dobarro citó el caso de Chevron, que aunque continúa operando bajo licencias específicas del Departamento del Tesoro de EEUU, mantiene un enfoque limitado al cobro de acreencias y a una recuperación de producción controlada, evitando comprometer inversiones de capital de gran envergadura.
La experta expresó su preocupación ante la falta de una reforma petrolera en la agenda de la nueva Asamblea Nacional. Actualmente, el sector se apoya en instrumentos transitorios como la Ley Antibloqueo, la cual permite contratos de participación productiva. Sin embargo, Dobarro advirtió que este mecanismo no ofrece la seguridad jurídica necesaria a largo plazo que exigen las juntas directivas de las grandes petroleras.
«Si quieres incentivar inversiones, tienes que adaptarte a los competidores. Las empresas van a escoger ir a sitios donde su operación sea muchísimo más rentable», destacó la exviceministra.
Para la especialista, Venezuela ya no compite únicamente contra su propio historial, sino contra regímenes fiscales más atractivos en la región, como los de Guyana o Brasil. La formalización de un nuevo marco legal propio que sustituya los instrumentos de excepción es visto por Dobarro como el paso fundamental para proyectar a Venezuela nuevamente como un socio confiable en el mercado energético internacional.






