El gobierno de los Estados Unidos reafirmó este jueves su postura sobre el futuro democrático de Venezuela tras los sucesos que llevaron a la captura de Nicolás Maduro a principios de este mes. Durante una comparecencia ante los medios, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que el presidente Donald Trump mantiene la expectativa de que se celebren comicios en la nación sudamericana, aunque aclaró que no existe una fecha definida para tal evento.
La declaración surge en un momento de transición en Caracas, donde un gobierno interino ha asumido las funciones ejecutivas en coordinación con Washington. La administración estadounidense ha priorizado la estabilidad institucional y el control de áreas estratégicas sobre la convocatoria inmediata a las urnas.
Al ser consultada sobre los pasos a seguir para la restauración plena del hilo constitucional en Venezuela, Leavitt enfatizó la voluntad del mandatario estadounidense de ver un proceso electoral en el futuro, pero evitó comprometerse con plazos específicos.
«(Trump) está comprometido con la esperanza de que algún día haya elecciones en Venezuela. Pero hoy no tengo un calendario actualizado para usted», respondió Leavitt durante la rueda de prensa oficial.
Esta postura coincide con las recientes evaluaciones de la Casa Blanca, que ha calificado su enfoque actual como «realista». Según voceros gubernamentales, la prioridad de la Administración Trump en este momento es asegurar la cooperación del gobierno encargado, liderado por Delcy Rodríguez desde el 5 de enero, para estabilizar la industria petrolera y desmantelar las estructuras del gobierno anterior.
Contexto de la transición
La falta de un cronograma electoral ocurre mientras Venezuela atraviesa una reconfiguración política profunda bajo la supervisión de los Estados Unidos:
- Cooperación absoluta: La Casa Blanca ha señalado que el gobierno interino ha cumplido satisfactoriamente con todas las demandas de seguridad y suministro energético planteadas por Trump.
- Presión internacional: Mientras Washington gestiona la transición sobre el terreno, organismos como el FMI han advertido que el reconocimiento internacional de las nuevas autoridades es un requisito previo para cualquier plan de rescate financiero masivo.
La mención de elecciones para «algún día» sugiere que la administración estadounidense considera necesario un periodo de transición prolongado para reconstruir el sistema electoral y las instituciones económicas antes de someter al país a una consulta popular.






