Autoridades groenlandesas informaron que aterrizó en la capital Nuuk, un pequeño contingente militar francés. Este forma parte de un despliegue conformado por Alemania, Finlandia, Reino Unido, Suecia, Noruega y Países Bajos como respuesta a la presiones del mandatario estadounidense Donald Trump sobre la isla ártica.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró que este contingente esta conformado por 15 personas y será reforzado con «activos terrestres y aéreos». Por otro lado, el ministro de la Defensa de Alemania, Boris Pistorius, dijo que envió a un equipo de reconocimiento con un personal de 13 personas.
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, comentó sobre este asunto que la intención era «establecer una presencia militar mas permanente con una mayor contribución danesa» y que soldados de diversos países de Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) permanecerán en la isla mediante un sistema de rotación.
La respuesta de Estados Unidos no se hizo esperar y la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que el envío de tropas no comprometerían los objetivos de Donald Trump sobre la isla, inmediatamente después de que Dinamarca anunciara un incremento de la presencia militar en Groenlandia.
«No creo que la presencia de tropas en Europa influya en el proceso de toma de decisiones del presidente, ni que afecte en absoluto a su objetivo de adquirir Groenlandia«, declaró Leavitt en una rueda de prensa el 15 de enero.
Los comentarios de la portavoz se produjeron luego de la reunión que sostuvo el vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, con los ministros de Relaciones Exteriores de Dinamarca y Groenlandia. El ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, declaró que aunque la reunión había sido constructiva, todavía hay un «desacuerdo fundamental» entre ambas partes y añadió que las intenciones del presidente Trump de «conquistar» Groenlandia eran claras, pero que las conversaciones con los Estados Unidos continuarían durante las próximas semanas.
Leavitt añadió que las conversaciones entre las tres partes se llevarán a cabo «cada dos on tres semanas» e insistió en que Trump «ha dejado muy clara su prioridad: quiere que Estados Unidos adquiera Groenlandia».






