El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró que había recibido garantías de que el manifestante detenido por el Gobierno iraní, Erfan Soltani, no sería ejecutado y que las matanzas «habían cesado».
El pasado 8 de enero, Soltani fue arrestado en la ciudad de Fardis, al oeste de Teherán, por participar en la ola de la manifestaciones en contra del actual Gobierno iraní. Días después de su arresto, la autoridades informaron a su familia que su ejecución habría sido programada para el 14 de enero.
Sin embargo, un miembro de la familia del manifestante habría reportado el pasado miércoles que su sentencia habría sido pospuesta, pues el procedimiento no se había dado según lo estipulado, pero que no había sido cancelada. Asimismo, la organización de derechos humanos Hengaw, ubicada en Noruega, habría confirmado esta información.
«Según la información obtenida por la Organización Hengaw para los Derechos Humanos a través de familiares de Erfan Soltani, la orden de ejecución que se había comunicado previamente a su familia y que estaba programada para llevarse a cabo el miércoles no se ha ejecutado y se ha pospuesto» informó la organización vía X.
La familia de Soltani declaró para CNN Persia que la postergación fue influenciada por la participación de Donald Trump en el caso. Por otro lado el mandatario estadounidense declaró el pasado miércoles en una rueda de prensa que “No hay ningún plan para ejecuciones o para una ejecución” y afirmó haber obtenido la información de una «buena fuente», aunque no compartió mas detalles sobre el asunto.
Durante horas de la mañana del jueves 15 de enero, la emisora estatal IRIB transmitió que el Poder Judicial de Irán informó que Soltani no había sido condenado a muerte y que tales informes eran «noticias inventadas». Afirmó también que Soltani había sido acusado bajo los cargos de «reunión y colusión contra la seguridad interna del país» y “actividades de propaganda” e señaló que incluso si sus cargos fueran probados, no sería ejecutado pues esa pena no sería acorde a las acusaciones en su contra.
De igual manera, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, expresó en una entrevista para Fox News que colgar personas «estaba fuera de la discusión» y que todo era parte de una campaña de desinformación con el fin de “provocar al presidente Trump y arrastrarlo a esta cuestión que podría tener consecuencias desastrosas”. Por el contrario, el ministro de Justicia, Mohammad Movahedi Azad, afirmó durante el fin de semana que los procesos judiciales a manfestantes -a quienes categorizó como terroristas- se llevarán «sin indulgencia, piedad ni apaciguamiento”.






