La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, presentará este jueves ante la Asamblea Nacional (AN) el informe de gestión de Gobierno correspondiente a 2025 en nombre Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos junto con su esposa, la diputada Cilia Flores.
Ambos fueron detenidos el pasado 3 de enero por tropas de la nación norteamericana durante una operación militar en suelo venezolano.
De acuerdo con la Constitución, dentro de los diez primeros días siguientes a la instalación de la AN, fijada para el 5 de enero de cada año, el jefe de Estado debe presentar «personalmente» al Parlamento «un mensaje en que dará cuenta de los aspectos políticos, económicos, sociales y administrativos» del año anterior.
Se espera que la presidenta encargada enumere en el discurso de Memoria y Cuenta los datos más relevantes del que fue el casi primer año del tercer mandato para el que juró Maduro en enero de 2025, tras unos controvertidos comicios, en julio de 2024, en los que fue proclamado ganador por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y cuyo resultado fue considerado fraudulento por la mayoría de la oposición.
Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva, juró como jefa de Estado encargada el pasado 5 de enero, tras una orden del Tribunal Supremo de Justicia para «garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación».
Venezuela atraviesa por momentos de incertidumbre luego de la captura de Maduro y Flores por parte de Estados Unidos, en medio de una serie de ataques en Caracas y tres regiones cercanas a la capital.
La presidenta encargada ha mostrado su disposición a trabajar en una «agenda de cooperación» con EEUU, con cuyo presidente, Donald Trump, conversó este miércoles por teléfono sobre, según la funcionaria, una «agenda de trabajo bilateral» y «asuntos pendientes» entre ambos países, que evalúan el restablecimiento de relaciones diplomáticas, rotas en 2019.
En todo caso, el Gobierno venezolano insiste en que estos acercamientos con la Casa Blanca tienen como objetivo «defender la paz de Venezuela» desde el ámbito diplomático y velar por «la seguridad y tranquilidad» de Maduro y Flores, detenidos en Nueva York.






