La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) informó este miércoles que el año 2025 fue el cuarto más caluroso en Estados Unidos desde que se tienen registros. Con una temperatura promedio de 12,5 grados centígrados, el país se situó 1,4 grados por encima de la media del siglo XX, consolidando una tendencia de calentamiento global persistente.
Aunque las cifras representan un ligero descenso frente al récord histórico alcanzado en 2024, el reporte anual de la NOAA destaca que el calor afectó a todo el territorio nacional, siendo especialmente severo en la región que abarca desde la costa oeste hasta las Montañas Rocosas, zona que registró el mayor calor de su historia.
Récords regionales y afectación poblacional
El impacto del incremento térmico se distribuyó de manera desigual pero intensa en diversas zonas del país:
- Suroeste y Oeste: Utah y Nevada vivieron sus años más calientes, con anomalías de 2,39 y 2,06 grados centígrados sobre sus promedios históricos, respectivamente.
- Impacto local: A nivel de condados, 62 jurisdicciones en 10 estados —donde residen más de 8 millones de personas— reportaron el año más caluroso de sus registros locales.
- Precipitaciones: 2025 fue también el tercer año más seco en la historia de EEUU, con una media de lluvia de 741,4 milímetros, lo que representa un déficit de 18,5 milímetros respecto al promedio habitual.
El informe vincula estas temperaturas con eventos extremos de gran magnitud. En California, los incendios de Eaton y Palisades a principios de año se convirtieron en el segundo y tercero más destructivos de la historia del estado. Asimismo, se recordaron las inundaciones de junio en Texas, donde la caída de 0,6 metros de lluvia en pocos días provocó la muerte de al menos 135 personas.
En el ámbito internacional, la NOAA identificó a 2025 como el tercer año más caliente del mundo, situándose 1,17 grados centígrados por encima del promedio global. Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) complementó estos datos advirtiendo que la temperatura global media en superficie fue 1,44 grados centígrados superior a la era preindustrial. Esta cifra coloca al planeta al límite del umbral de 1,5 grados establecido como meta crítica en el Acuerdo de París.






