Los consejos ejecutivos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) se reunieron la semana pasada para evaluar la situación de Venezuela, en medio de las expectativas sobre la ayuda que necesitará el país para reactivar su economía, según informaron fuentes citadas por Bloomberg.
Las fuentes, que pidieron no ser identificadas porque las discusiones son privadas, indicaron que estos encuentros ocurrieron a finales de la semana pasada, y las discusiones precedieron a un informe en el que el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, se reuniría con los directores del FMI y el Banco Mundial para tratar el restablecimiento de las relaciones de los entes financieros multilaterales con Venezuela.
En el año 2007 el gobierno de Venezuela había amenazado con retirarse del FMI y del BM, con un aislamiento que se agravó en los años siguientes.
El FMI no ha realizado su revisión anual estándar de Venezuela —la consulta del Artículo IV— desde 2004. En 2018, la junta ejecutiva del fondo emitió una declaración de censura contra el país por no proporcionar información.
De acuerdo con el reportaje, las reuniones informales tanto en el FMI como en el Banco Mundial se centraron en la evolución económica del país. Asimismo, según las fuentes consultadas, las conversaciones también pusieron de relieve la falta de datos oficiales sobre la nación.
Según indicó a Reuters el secretario del Tesoro de EEUU, Venezuela podría utilizar alrededor de 5.000 millones de dólares de sus activos de reserva en el FMI —los denominados Derechos Especiales de Giro (DEG)— como parte de un paquete para reformar su economía.
De acuerdo con las normas del FMI, los 191 miembros reciben activos en DEG asignados en función, en términos generales, de su posición relativa en la economía mundial.
Durante la pandemia de 2020, Maduro pidió a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, que ayudara a Venezuela a reforzar la capacidad de respuesta de su sistema sanitario, pero Venezuela no pudo acceder a sus DEG.
Los DEG son un activo de reserva internacional que puede convertirse en dólares, euros, yenes, libras esterlinas y yuanes chinos.






