El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró este lunes un ascenso del 0,6 %, situándose en 59,5 dólares el barril. El mercado energético reacciona así a un panorama geopolítico convulso marcado por las protestas en Irán, la incertidumbre en Rusia y los ambiciosos pero complejos planes de la administración Trump para la industria petrolera venezolana, reseñaron agencias.
Los contratos de futuros para entrega en febrero sumaron 0,38 dólares respecto al cierre previo, manteniendo la tendencia alcista tras el incremento del 3,1 % registrado la semana pasada.
Incentivos frente a la desconfianza del sector
La mirada de los inversores está puesta sobre Venezuela tras la reciente reunión del presidente Donald Trump con directivos de gigantes energéticos como Chevron, Exxon, Shell y Repsol. El objetivo del encuentro fue trazar una hoja de ruta para la reconstrucción de la infraestructura petrolera del país tras la salida de Nicolás Maduro del poder.
- La promesa de Trump: El mandatario estadounidense ha ofrecido incentivos y compensaciones a las compañías que inviertan en el país con la meta de revitalizar el sector en un plazo de 18 meses.
- Escepticismo industrial: A pesar de las promesas, los expertos señalan que las empresas mantienen cautela debido a la «poca claridad» del apoyo gubernamental, el profundo deterioro de las instalaciones venezolanas y la persistente incertidumbre política.
El factor Irán y el conflicto Rusia-Ucrania
La volatilidad del mercado también se ve alimentada por las tensiones en Oriente Medio. Trump aseguró que los líderes de Irán han manifestado interés en negociar, tras sus amenazas de emprender acciones militares en respuesta a la violencia en las protestas internas del país persa. No obstante, se espera que el gabinete estadounidense discuta mañana medidas que incluyen sanciones, ciberataques o bombardeos.
A esto se suma el temor a interrupciones en el suministro ruso tras el ataque con drones a un buque petrolero en el Mar Negro la semana pasada, lo que ha elevado las alarmas en las rutas comerciales del Este de Europa.
En el plano financiero, los operadores mantienen el optimismo ante la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) aplique nuevos recortes en los tipos de interés este mes. Una política monetaria más flexible suele abaratar el costo del crédito y, por ende, impulsar la demanda global de crudo.






