El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, hizo un llamado urgente a la militancia del Partido para liderar un proceso de cambio interno basado en la responsabilidad colectiva. Durante su intervención, subrayó que las organizaciones de base deben dejar de ser entes pasivos y comenzar a sentirse responsables directos de cada incumplimiento y de todo aquello que no funciona correctamente en la sociedad.
Díaz-Canel enfatizó que la solución a las dificultades actuales requiere un cambio de mentalidad profundo que nazca desde el propio seno de la organización política. Según el jefe de Estado, ante cada obstáculo o traba burocrática, la primera acción de los militantes debe ser el ejercicio de la autocrítica, cuestionándose honestamente: «¿qué estamos haciendo mal?». El objetivo es transformar la cultura del partido para que sea capaz de romper barreras administrativas de manera proactiva.
Finalmente, el mandatario sentenció que el progreso de la nación depende de esta renovación estructural. «Tenemos que empezar a cambiar desde el Partido», afirmó, dejando claro que la eficiencia y la resolución de problemas deben ser las prioridades máximas de cada militante a partir de ahora, asumiendo el liderazgo frente a cada desafío que se presente en el territorio nacional.






