Este martes 6 de enero, miles de mujeres venezolanas se movilizaron en una gran marcha nacional convocada en Caracas para exigir la liberación de Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, ambos capturados por fuerzas estadounidenses durante la operación militar del pasado 3 de enero.

La concentración partió a las 10 de la mañana desde la sede de Cantv en la avenida Libertador y recorrió la ciudad hasta llegar a Santa Capilla en la avenida Urdaneta.
La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, encabezó la convocatoria en respaldo al mandatario y su esposa, destacando que la movilización busca defender la paz, rechazar las agresiones externas y denunciar las acciones que atentan contra la soberanía y la autodeterminación de Venezuela.

Voces del gobierno y el PSUV
En el acto también participaron dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Entre ellos, Diosdado Cabello, quien aseguró que “Nicolás Maduro y Cilia Flores regresarán a Venezuela”, reafirmando la postura oficial de que el país continuará luchando por su retorno.
Aseguró que al momento de la captura de Maduro por parte de militares estadounidenses, su esposa Cilia Flores se opuso ante el accionar y dijo «si se lo van a llevar a él, me tienen que llevar a mi también».

«Es de lo que está echa la mujer venezolana, de valentía, dedicación, es una mujer capaz de defender su compañero con su propia vida», aplaudió Cabello.
Además, el ministro de Interior, Justicia y Paz aseguró que «el imperialismo sabe que está incumpliendo y violando todas las leyes internacionales e internas. Sabe el imperialismo que tiene un prisionero de guerra en su territorio», sentenció.

Durante el acto, la vicepresidenta de Organización del PSUV, Carmen Meléndez, aseguró que las mujeres seguirán en las calles “hasta que Maduro y Cilia regresen a Venezuela”. Meléndez destacó que la movilización responde al llamado del presidente a mantener una “resistencia permanente” frente a las agresiones externas.
La marcha se produce en medio de una creciente tensión internacional tras la incursión militar de Estados Unidos en Caracas, que dejó al menos 80 muertos, incluidos 32 militares cubanos que formaban parte del anillo de seguridad presidencial.

La captura de Maduro y Flores ha generado condenas en la ONU y en países como Sudáfrica, Catar y Panamá, que han pedido una salida negociada a la crisis venezolana.






