La expresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se pronunció con dureza ante la operación militar estadounidense en Venezuela, advirtiendo que la administración de Donald Trump cruzó un límite peligroso para toda la región.
Según Fernández, el operativo al que calificó de «secuestro literal» no es un hecho aislado, sino la resurrección de la política del «Gran Garrote que tanto dolor y atraso causó a América Latina en el pasado».
Para la líder argentina, más allá de cualquier postura política sobre el gobierno de Nicolás Maduro, el hecho de que una potencia extranjera capture a un presidente en ejercicio y a su esposa en su propio país constituye una violación flagrante a la Carta de las Naciones Unidas, así lo explicó a través de un comunicado en su cuenta de X.
Se puede estar a favor, en contra o no importarte el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, pero nadie puede negar que el pasado sábado por la madrugada la administración Trump en EEUU volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir.
«Se ha establecido un peligroso antecedente geopolítico que habilitaría a cualquier potencia a violar soberanías o apropiarse de recursos de países más débiles», advirtió, señalando que estas acciones dinamitan el más elemental sentido común y la seguridad jurídica global.
El petróleo como único objetivo
Fernández reveló que la «Operación Resolución Absoluta» tiene un fin declarado y no tiene que ver con la lucha contra el narcotráfico. «El objetivo no es restablecer la democracia, sino apoderarse de la mayor reserva de petróleo convencional del mundo… y lo están haciendo a cara descubierta», sentenció.
La exmandataria recordó que este tipo de intervenciones, lejos de fortalecer a EE.UU. en el continente, históricamente han sembrado sentimientos adversos y han dejado un legado de dictaduras y miseria social. Con este pronunciamiento, Fernández se suma a las voces internacionales que ven en este ataque un retroceso de décadas en la convivencia democrática del hemisferio.






