El mandatario llama a «dar un paso al frente hacia el horizonte brillante del futuro de Venezuela»
Durante el acto de campaña en el estado Mérida el mandatario Nicolás Maduro, candidato a la reelección, llamó «diabla» a María Corina Machado (sin nombrarla) y criticó al expresidente encargado Ramón J. Velásquez por haber indultado al narcotraficante Larry Tovar Acuña en 1993. También utilizó la voz de Chávez (diciembre 2012) en el momento en que dice que la gente debe votar por Maduro.
«Venezuela decide el futuro de los próximos 50 años», aseguró el candidato ya en horas de la noche de este lunes.
«Nosotros tenemos un plan de la patria de las siete T, las siete transformaciones», afirmó. Es «el único que garantiza la construcción del futuro grande de Venezuela».
«Soy un hombre cristiano, de izquierda, progresista, bolivariano, y más que nunca, chavista», se definió a sí mismo.
Se refirió a Ramón J. Velásquez, presidente encargado en 1993, a quien «convirtieron en un monigote de los apellidos y los poderosos» y quien firmó el indulto de Tovar Acuña. «La firma se la puso uno de sus hijos, que recibió una mascada grande» y manchó «la historia personal de ese gran historiador».
Insistió en que no es títere de nadie. «¿A quién responden los títeres? ¿Al pueblo, a las mafias o a los apellidos?», interrogó. «Nunca he sido títere de nadie. No soy, no he sido ni seré monigote de nadie. No le debo favores ni le debo nada a nadie. Soy un presidente libre, soberano que tomo mis decisiones».
«No tengo diablas ni diablos dueños de mí. No le tengo miedo ni al mismísimo demonio, que le he visto la cara», alegó. «He enfrentado al Goliat imperialismo, al Goliat oligarquía».
Se jactó de tener el apoyo de la Fuerza Armada, de las fuerzas policiales y de la unión cívico-militar.






