Los dolores de las rodillas y la hipertensión se quedaron en casa. Los pensionados y jubilados dejaron atrás esos males y reclamaron, con mucha propiedad, una pensión digna, que los ayude a soportar los embates del tiempo y vivir con dignidad el resto de sus vidas.

La convocatoria fue para las 10:30 de la mañana. Era una concentración en Parque Carabobo, frente al Ministerio Público, luego una marcha que se dirigió hasta la Plaza Morelos, en donde queda la Defensoría del Pueblo. Allí iban a entregar un documento al jefe de esa entidad para exigir mejores pensiones y aumento de las seguridades sociales para aquellos que están jubilados.

Bajo las consignas: «¡Abuelos arrechos reclaman sus derechos!», «¡Abuelos unidos jamás serán vencidos»! y «¡Pueblo escucha, únete a la lucha»!, los adultos mayores recorrieron parte de la Avenida Universidad hasta llegar a la plaza, en la que se reunieron para decidir quién era el encargado de hablar con el defensor del pueblo.

Carlos Julio Rivera, vicepresidente de la Asociación Nacional de Trabajadores Jubilados del Seguro Social, estuvo comandando uno de los grupos que marchó hasta la Defensoría del Pueblo. «Nicolás Maduro cada día ataca más a la clase trabajadora es un ensañamiento permanente. Eres el primer violador del artículo 91 de la Constitución. Por qué no le das un sueldo digno como lo establece la Constitución».
«Maduro el 28 de julio nos contamos»
Entre gestos de solidaridad, expresiones de amor y promesas de venganzas contra el Gobierno de Maduro a través del voto, los adultos mayores hicieron entrega a una comisión de la Defensoría en la que exigían hablar con las autoridades del Gobierno para visualizar la problemática que tienen, pues para ellos no solo es el estipendio que reciben, sino las mejores a los centros de salud, pasaje preferencial y algunos otros beneficios socieconómicos.






