Las víctimas de tortura han llegado a los tribunales «sangrando delante de los jueces, sangrando delante del Ministerio Público y en la mayoría de los casos no hay ningún tipo de acción»
No es la primera vez que la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia advierte que en Venezuela se tortura. Pero este martes 15 de febrero los abogados que la integran presentaron casos concretos y señalaron que el Ministerio Público no ha hecho nada con las denuncias de torturas a presos políticos. «En Venezuela se ha institucionalizado la tortura con la complicidad de las instituciones», alerta la abogada Ana Leonor Acosta.

El informe se basa en la declaración de 20 personas «que fueron torturadas por diferentes órganos de seguridad», subrayó.
La tortura «es uno de los crímenes perseguido por la Corte Penal Internacional, y que debe ser objeto de investigación», recuerda Acosta.
Estas son algunas de las claves del informe:
1)La mayoría de estos casos de tortura han sido precedidos por la desaparición forzada de las víctimas. Las personas son detenidas, y durante esa desaparición, «son sometidas a torturas», detalló.
2)Las víctimas han llegado a los tribunales «sangrando delante de los jueces, sangrando delante del Ministerio Público y en la mayoría de los casos no hay ningún tipo de acción». Eso confirma «complicidad de las instituciones e indiferencia de los funcionarios públicos».
3)Las torturas más comunes son: golpizas, falta de atención médica, posturas en tensión, estar esposado a una cama o a una silla durante varios días, colgamiento, electricidad, desnudez, abusos sexuales, ahogamiento, arrastre, quemaduras, paradas, cortes. «Todos estos actos de tortura han dejado en las víctimas lesiones importantes, que van desde moretones hasta heridas y costillas fracturadas, piernas fracturadas». Los torturados «no son atendidos por los médicos de manera adecuada».
Todas las víctimas han sido sometidas a torturas psicológicas, como aislamiento. Refieren que han sido sometidas a incomunicación, con aislamaiento,
4)La detención de las mujeres es una forma de castigar al familiar. «Hay 19 presas políticas», calcula, «en su mayoría por ser familiar, pareja, hija, hermana de alguna persona perseguida por los órganos de inteligencia». En su mayoría «son sometidas a violencia sexual, se encuentran separadas de sus familias y de sus hijos», se ven obligadas a abandonar a sus hijos. Acosta refirió el caso de una mujer obligada a dejar a sus tres hijos, así como otra presa a quien la detuvieron «con su hija de dos meses».
5)La Coalición ha documentado al menos 100 casos de torturas a presos políticos, y ha formalizado cerca de 40 ante el Ministerio Público. «Nos preocupa que siga la impunidad», insistió.
6)La Comisión Nacional Contra la Tortura no se ha constituido, aunque oficialmente se ha dicho lo contrario.






