Los migrantes y refugiados se cruzaron las cadenas alrededor de su cuerpo y las sujetaron en sus manos, empezando así una nueva medida de presión, de tiempo indefinido
Una decena de migrantes, parte de un grupo de 20 que cumplen cinco días en huelga de hambre, se colocó cadenas alrededor de sus cuerpos este domingo en un parque de la ciudad mexicana de Tapachula (sureste), fronteriza con Guatemala, para exigir a las autoridades migratorias la entrega de documentos de tránsito.
El grupo, integrado por hombres y mujeres, se arrodilló en el Parque Benito Juárez, en el centro de Tapachula, para rogar al personal de migración que les ayude a generar visas por razones humanitarias.
Los extranjeros se cruzaron las cadenas alrededor de sus cuerpos y las sujetaron en sus manos, empezando así una nueva medida de presión, de tiempo indefinido, para empujar a que las autoridades agilicen sus procesos migratorios.
Ali Mora, un migrante proveniente de Venezuela, quien esta con sus dos hijos y su familia en huelga de hambre, contó que se encadenó para intentar salir de esta ciudad «porque estamos prácticamente presos y queremos movilizarnos en territorio mexicano para trabajar y avanzar».
El sudamericano dijo que encadenado es como se siente en Tapachula, en donde más de una decena de migrantes han emprendido acciones de protesta.
«Queremos decirle al Instituto Nacional de Migración (INM) que, así como nos hacen invisibles, nosotros nos sentimos encadenados y con mucha hambre, además no podemos salir a trabajar».
Peter Romero, otro migrante sudamericano, aseguró que decidieron colocarse las cadenas y arillos de metal para obligar una respuesta de las autoridades migratorias, obtener sus papeles, moverse y llegar a la frontera norte y luego a Estados Unidos.
«Queremos que el gobierno se den cuenta que estamos en Tapachula saturados; hay niños, mujeres embarazadas y personas que ya no tienen donde permanecer», relató.






