«El Estado es responsable del desplazamiento forzado de los seis millones de venezolanos que tuvieron que abandonar el país al ser víctimas de la hambruna provocada por la inclemente hiperinflación que convirtió los salarios en sal y agua», sentenció el defensor de los Derechos Humanos, Rafael Narvaéz
El abogado defensor Derechos Humanos, Rafael Narváez, condenó la xenofobia, el desprecio y la falta de humanidad de los países receptores contra los migrantes venezolanos que solo buscan sobrevivir por el estado de necesidad y cuestionó la respuesta del gobierno de Nicolás Maduro a estás situaciones.
Destacó que los refugiados son ignorados y se le vulnera sus derechos consagrados en la Convención de Viena, un documento que obliga a estos países dar protección social, salud, atención alimentaria y jurídica a migrantes que son víctimas de la crisis humanitaria y la violación de los DDHH por parte del Estado venezolano.
El defensor por los derechos civiles denunció la indiferencia del Estado ante los atropellos, maltratos, vejación, discriminación, odio con resentimiento y deportación del que son víctimas nuestros hermanos por estos países.
Narváez destacó que en el pasado, quienes huían de las dictaduras eran recibidos de brazos abiertos en Venezuela, «sin que se les exigiera visa ni pasaporte a diferencia de nuestro hermanos venezolanos que lo que encuentran es cárcel y la muerte».
Además, tachó de la conducta de ACNUR como «reprochable», pues a su juicio, no termina de asumir la defensa de los migrantes venezolanos.
El abogado penalista llamó a los familiares de los «migrantes venezolanos, que siguen siendo víctimas de la indiferencia e indolencia por parte del Estado venezolano y ACNUR, a constituir un observatorio internacional» para exigirle a estos entes que asuman su responsabilidad de velar por la defensa de los migrantes y refugiados.






