«Son venezolanos que vendieron o entregaron todo. Solo tenían lo que llevaban en sus maletas. Algunos vinieron de Bonaire, y no conocen a nadie aquí», afirmó Jennifer Sifontes, presidenta de la fundación Venex Curazao
Según reseñó el periodista Javier Mayorca para el medio Crónicas del Caribe, el Gobierno de Curazao responsabilizó a Maduro mediante un comunicado de la suspensión de los vuelos que repatriarían este 21 y 22 de diciembre a los criollos.
«Lamentablemente, a última hora, el Gobierno de Venezuela no autorizó los vuelos pautados para los días 21 y 22 de diciembre de 2021. Una cantidad de pasajeros que vinieron desde Bonaire y los de Curazao, casi 300 venezolanos. Ninguno ha podido llegar a su país y se encuentran desamparados», se lee en la misiva.
Los propios migrantes denunciaron la situación ante los medios y ONG. Recordaron que, pese a ser un vuelo «humanitario», tuvieron que pagar 700 florines por los boletos (388 dólares). También el importe para las pruebas PCR exigidas para salir de esa isla y en el aeropuerto de entrada a Venezuela.
«Son venezolanos que vendieron o entregaron todo. Solo tenían lo que llevaban en sus maletas. Algunos vinieron de Bonaire, y no conocen a nadie aquí», afirmó Jennifer Sifontes, presidenta de la fundación Venex Curazao.
Por su parte, el director de la Unión Panamericana y Caribeña para los Derechos Humanos José Antonio Oropeza, señaló la medida como «una represalia» del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), por la negativa del Reino de los Países Bajos de permitir el viaje a La Haya de la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien pretendía reunirse con representantes de la Corte Penal Internacional (CPI).
«Nos queremos ir a nuestro país», se escucha en un video a un grupo de venezolanos.






