Desde el sector La Vega en Caracas los dirigentes comunitarios hicieron una protesta por la falta de agua en el sector y a partir de esta fue la Carta del Niño Jesús a la empresa hidrológica de la ciudad de Caracas.
Señores de Hidrocapital,
Su despacho.
Soy el niño Jesús. Hoy vengo ante ustedes a exigir el derecho al agua Potable. Y, quiero ponerles al tanto de las penurias que viven los niños y niñas de la parte alta de la Vega, por la falta de agua potable. Como soy el “Emmanuel” que quiere decir “Dios con nosotros”, llevo a toda la humanidad en mi corazón y nada humano me es indiferente. Me da mucho dolor e indignación, cada vez que se maltrata a nuestro pueblo negándole el derecho al agua potable.
Contemplo desde mi pesebre como las mamás y papás de nuestro barrio tienen que caminar largas distancias y subir y bajar escaleras para conseguir un poquito de agua y poder sobrevivir. Muchas mamás y abuelas están enfermas de la columna, maltratadas por el peso, al tener que caminar en terrenos irregulares con los peroles de agua sobre sus espaldas y hombres. En los comedores donde los niños se encuentran para almorzar, las mamás se organizan para llevar el agua, esto es un gesto de amor, pero lo justo sería que cada comedor pudiera contar con agua corriente, y, las mamás pudieran invertir esas fuerzas en formarse y emprender, pero, lamentablemente, se ven obligadas a cargar el agua.
Cuando los niños y niñas elevan sus oraciones delante de mi pesebre, una de sus peticiones, es por la salud de sus amiguitos y amiguitas enfermos, y, las enfermedades más comunes de los niños en nuestro barrio son las diarreas, vómitos y erupciones de la piel, todas vinculadas a la falta de agua o a la mala calidad de agua. Bien sabes, que estas enfermedades, combinadas con la desnutrición infantil, son mortales.
También, el derecho al agua potable afecta el derecho al acceso a la educación, pues, los centros educativos son centros de convivencia, y, sin agua, se paraliza la escuela, más aún en este tiempo de pandemia, donde es de vida o muerte cumplir con los protocolos de bioseguridad.
Hay hogares en nuestro barrio donde, a causa de la migración la cabeza de hogar es un adulto mayor, y, lamentablemente, quienes en la vejez deberían estar disfrutando de sus hijos y nietos, se ven obligados a criar a sus nietos y bisnietos en condiciones de pobreza, y, encima, deben salir a buscar agua y echarse sobre sus hombros un peso mayor a sus fuerzas, deteriorando aún más su calidad de vida.
Pero, lo que más me indigna señores de Hidrocapital, es que antes de las elecciones el agua comenzó a llegar con regularidad una vez por semana, y, después de las elecciones volvió a irse, para buen entendedor pocas palabras; es indignante que utilicen el agua que es un derecho humano para comprar votos. También, me entristece, saber, que hay gente de nuestro pueblo que cae en la trampa o, peor aún, gente que viviendo en la comunidad se prestan para formar parte de este chantaje.
También, es muy indignante que, en este tiempo de navidad, se suspenda el servicio de agua potable y se active el negocio de las cisternas, que bien sabemos, es un jugoso negocio, dolarizado, que beneficia a pequeños grupos.
Bueno, señores de Hidrocapital, hoy, quiero exigirte junto a la comunidad de la Parte Alta de La Vega, y la comunidad cristiana de la Parroquia San Alberto Hurtado y José Gregorio Hernández, que se reactive el ciclo acordado de agua que estuvo funcionando hasta antes de las elecciones y que después de las elecciones se interrumpió.
Les recuerdo que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental. La falta de agua potable viola nuestro derecho a la salud, a la educación, a la alimentación, a la recreación, al ambiente sano y, todos los demás derechos, porque los derechos humanos son integrales.
Señores de Hidrocapital, ustedes tienen en sus manos una misión muy importante que cumplir: cuidar y proteger la vida, garantizando el derecho humano y constitucional al agua potable. No desvíen su misión, ni respondan a otros intereses políticos o económicos, no se conviertan en Herodes para la comunidad, y, especialmente para nuestros niños, niñas y adolescentes.
En nombre de la comunidad y el mío propio
Firma: El niño Jesús.
Parroquia San Alberto Hurtado y José Gregorio Hernández. Parte Alta de La Vega
A los 14 de diciembre de 2021.






