Los dirigentes confían en que los organismos internacionales puedan evitar hechos de violencia. La MUD y la Alianza Democrática aseguran tener una red de defensa del voto
No hubo una declaración de prensa, desde el inicio de la precampaña, en la que Juan Carlos Alvarado, secretario de Copei, no hablara sobre la defensa del voto. Garantizar que los electores acudan a los centros de votación es un paso clave para los partidos políticos, pero no es el único. Defender los votos se ha convertido en un reto para las organizaciones políticas.
Dirigentes políticos aseguran que hay mecanismos, presuntamente usados por el oficialismo, para condicionar el sufragio. Uno de ellos es el voto asistido. Otro, el llamado carrusel.
«Nosotros siempre le hemos garantizado a la gente la confianza en su voto. Nosotros lo hemos defendido siempre», afirma Alfredo Díaz, gobernador de Nueva Esparta y candidato a la reelección por la MUD. «Lo hacemos con nuestros testigos, con miembros del CNE».

Díaz insiste en que no se debe permitir el voto asistido que no esté justificado: «El voto asistido es solo para personas que tienen alguna dificultad». Para personas que no necesiten apoyo no se debe permitir «porque ellos tienen un ejército, el Frente Francisco de Miranda, que condicionan, amedrentan a los votantes».
El diputado Omar Ávila, secretario de Unidad Visión Venezuela, detalla el «carrusel» que supuestamente emplea el PSUV: los electores no depositan el comprobante en la caja de resguardo, sino que cada uno que sale entrega el suyo en el punto rojo a fin de que los responsables políticos verifiquen que sufragó por el oficialismo.
El PSUV tiene una estructura bien aceitada. La MUD asegura que también. Tenemos «un ejército de defensores del voto en cada uno de los más de 800 centros del municipio Libertador», destaca Jesús Armas, candidato a concejal por la MUD en el circuito 3. También «vamos a tener una comunicación muy estrecha con la Unión Europea» y «una sala situacional que va a estar monitoreando cada uno de estos centros para poder atender rápidamente cualquier situación de violencia, para poder denunciar cualquier tipo de irregularidad» y presionar mediante la opinión pública «que no continúe, no se cometa o registrarlo».

Armas teme que se produzcan hechos de violencia. «Hemos vivido muchísimas experiencias negativas en el 23 de enero, en Catia, en la parte alta de La Vega o en El Guarataro, donde se ha utilizado a los colectivos, a las UBCH para sacar a nuestros testigos», describe Armas. «Nosotros vamos a estar muy pendientes de esto».
También advierte que hay «una estructura muy avanzada del PSUV en la cual ellos saben quiénes son los beneficiarios de bonos, los beneficiarios del CLAP y utilizan esas estructuras para chantajear a la gente, par poder llevarlos a votar y comprometerlos con la opción del PSUV».
Sin embargo, Armas señala que «la gente está muy clara» y que hay «mucha decepción de parte de la gente del PSUV y de los beneficiarios de programas sociales»; por eso, cree que las personas, cuando estén frente a la máquina, «van a poder expresarse libremente».






