La también extesorera de la nación insiste que su fortuna es producto del trabajo honesto de toda su vida
Según una publicación del Corresponsal de la agencia de noticias AP, Joshua Goodman, la exenfermera de Hugo Chávez, y quien también fue ex tesorera del gobierno en 2014, Claudia Díaz, participó en actos de corrupción y evidencia el mal manejo y desvío de fondos adquiridos durante el mandato del fallecido presidente.
El trabajo de investigación da cuenta de empresas fantasmas usadas por Díaz, para la compra de oro y así ocultar las ríquezas que no podría justificar jamás.
Díaz ahora está en manos de la justicia española, aunque el Fiscal del gobierno de Nicolás Maduro, mientras el Fiscal Tarek William Saab ha solicitado su extradición.
“Venezuela se ha convertido en un paria virtual”, dijo Michael Levi, experto en delitos financieros en Europa y profesor de la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido. “Los muy callados banqueros estuvieron felices de recibir su dinero durante años, pero ahora todos evitan al país cueste lo que cueste no solo para proteger su reputación, sino para evitar sanciones regulatorias e incluso penales”.
«Los detalles de la investigación sobre Díaz y cinco presuntos asociados provienen de una solicitud de asistencia judicial de 14 páginas enviada por un tribunal en Liechtenstein, el 22 de noviembre de 2019, y la respuesta dos semanas después por Fiscales de Ginebra que prometían cooperar. Una copia de la solicitud, traducida al inglés, y la respuesta suiza, fueron entregadas por separado a la AP por dos personas bajo condición de anonimato, ya que la investigación sigue en curso. El tribunal estatal en Liechtenstein confirmó la autenticidad de la solicitud. La Fiscalía General de Suiza señaló que transmitió la información solicitada en mayo, pero actualmente no tiene un procedimiento criminal en curso», dice parte del trabajo de investigación de la agencia AP.
Díaz y su esposo, Adrián Velásquez, viven actualmente en Madrid, donde los arrestaron brevemente en 2018, luego de una solicitud venezolana. A la pareja la sancionaron en Estados Unidos, por su presunta participación en un fraude cambiario por 2.400 millones de dólares.
Los lingotes de oro que presuntamente le pertenecen a Díaz, representan apenas una pequeña fracción del monto total saqueado de Venezuela. Pero son un símbolo de la avaricia ilimitada que alimentó a una cantidad de intermediarios, desde administradores de activos de abolengo hasta algunos de los bancos más antiguos de Europa, señaló AP.
Los lingotes de oro se mantuvieron dentro de la bóveda privada número G1, en Liemeta AG, que Díaz alquiló en 2014, por unos 21.700 dólares al año, según la solicitud del Juez Roger Beck del tribunal en Liechtenstein.
Pero la exenfermera de Chávez autorizó a un financiero a retirar el contenido de la bóveda, lo que presuntamente realizó en dos transacciones, en diciembre de 2014 y noviembre de 2015, según la solicitud de Beck.






