
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, manifestó su creciente preocupación ante la posibilidad de que una guerra prolongada entre Estados Unidos e Israel contra Irán erosione el apoyo militar y político hacia Kiev. Durante una entrevista exclusiva con The Associated Press en Estambul, el mandatario reconoció que el cambio en las prioridades de Washington y el aumento de la inestabilidad en Oriente Medio amenazan con reducir los suministros de armamento crítico, específicamente los sistemas de defensa antiaérea Patriot.
La urgencia de los sistemas Patriot
Ucrania enfrenta actualmente bombardeos diarios por parte de Rusia contra zonas urbanas e infraestructura energética. Tras más de cuatro años de invasión a gran escala, la defensa del espacio aéreo se ha vuelto una cuestión de supervivencia. Zelenskyy subrayó que la falta de suministros suficientes de fabricación estadounidense deja a las ciudades ucranianas expuestas a los misiles balísticos rusos.
“Tenemos que reconocer que hoy no somos la prioridad”, declaró el mandatario. “Por eso temo que una guerra larga (con Irán) nos dé menos apoyo”.
El presidente ucraniano señaló que los sistemas Patriot nunca se entregaron en las cantidades necesarias y que la competencia por estos recursos, ahora demandados en Oriente Medio, podría mermar los paquetes de ayuda futuros. “El paquete —que para nosotros no es muy grande— creo que será cada día más pequeño. Por eso, por supuesto, tenemos miedo”, expresó.
El impacto económico del conflicto en Oriente Medio
La interconexión de los conflictos bélicos ha generado un escenario adverso para la estrategia económica de Kiev. El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha provocado un alza en los precios internacionales del petróleo, lo que, según Zelenskyy, beneficia directamente a Moscú al aumentar los ingresos del Kremlin y permitirle sostener su esfuerzo bélico.
Zelenskyy afirmó que Rusia está obteniendo réditos económicos de la inestabilidad en la región, citando el alivio limitado de las sanciones sobre el crudo ruso: “Rusia obtiene dinero adicional por esto, así que sí, tienen beneficios”.
Cooperación tecnológica como moneda de cambio
Ante el riesgo de quedar en un segundo plano, el gobierno ucraniano ha iniciado una ofensiva diplomática basada en el intercambio de tecnología militar. Zelenskyy ofreció a los aliados occidentales y a los países del Golfo la experiencia acumulada en el combate contra los drones Shahed de fabricación iraní, los cuales Rusia ha modificado bajo el nombre de Geran-2.
Ucrania ha desarrollado métodos de interceptación de bajo costo y drones marítimos que ahora ofrece compartir con las naciones árabes que se sienten amenazadas por Irán. A cambio de esta transferencia de conocimiento y tecnología, el mandatario busca asegurar suministros adicionales de defensa: “Esos países podrían ayudar a Ucrania con misiles antibalísticos”, indicó Zelenskyy.
Incluso ha propuesto la colaboración ucraniana para proteger rutas comerciales globales y ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, aplicando las lecciones aprendidas al asegurar corredores marítimos en el mar Negro.
Situación en el frente y gestiones diplomáticas
En el ámbito diplomático, Zelenskyy se reunió en Estambul con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para discutir posibles conversaciones de paz y la firma de nuevos acuerdos de defensa. Esto ocurre en un momento crítico en el terreno, donde el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Ucrania, el general Oleksandr Syrskyi, informó sobre intentos rusos simultáneos por romper las líneas defensivas en el este y sur del país.
A pesar de la presión militar y la incertidumbre sobre el apoyo internacional, Zelenskyy fue enfático al asegurar que cualquier compromiso que implique ceder territorio ucraniano a Rusia no está en la agenda de su gobierno.