En una reciente entrevista concedida al programa “Análisis de Entorno” de Fedecámaras Radio, la coordinadora del Observatorio de Seguridad Vial (OSV), Rosibel González, ofreció un balance crítico sobre la siniestralidad vial en Venezuela. Según los datos recopilados por la organización, el primer mes del año 2026 cerró con un saldo de 19 mujeres fallecidas en diversos incidentes de tránsito.
Uno de los puntos más alarmantes del informe reside en la alta incidencia de accidentes que involucran vehículos de dos ruedas. González detalló que la vulnerabilidad de la mujer es significativamente mayor en este tipo de transporte: 70% de los casos: Del total de fallecidas, 14 se desplazaban en motocicleta; rol de la víctima: De ese grupo, 9 mujeres viajaban como acompañantes (conocidas popularmente como «parrilleras»), una posición que, según el OSV, presenta una fragilidad superior frente a quien conduce el vehículo.
La representante del observatorio enfatizó que la seguridad de las mujeres en las vías no depende exclusivamente de su pericia al volante. Según González, la integridad de las ciudadanas está supeditada en gran medida a la conducta vial ajena y a factores externos propios de la infraestructura y el flujo vehicular.
«La seguridad de la mujer en las vías dependió en gran medida de la conducta vial ajena y de los factores externos propios de este tipo de transporte; es decir, no recae esta responsabilidad total en la mujer cuando estaba frente al volante», puntualizó la coordinadora.
Llamado a la acción y políticas públicas
Ante este escenario, el OSV ha instado a las autoridades nacionales a trascender las advertencias verbales y ejecutar acciones concretas. La organización urge la creación de campañas específicas que promuevan el uso de cascos reglamentarios y refuercen la seguridad de los tripulantes.
Un punto de especial preocupación para el observatorio es la presencia de menores de edad en estos vehículos. González señaló que es imperativo priorizar el rol de cualquier acompañante, independientemente de su género, pero con un enfoque riguroso cuando se trata de niños y adolescentes.
«Más allá de los llamados de atención que ha emitido el Ejecutivo Nacional, debemos ya priorizar el rol del tripulante de vehículo (…) y con muchísima más atención cuando son menores de edad», concluyó la activista, haciendo un llamado a la responsabilidad compartida entre ciudadanos y el Estado para reducir las cifras de mortalidad en las vías del país.
