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No hay guerra que no deje huellas

Más allá del análisis político, los conflictos bélicos generan un efecto dominó que termina afectando la calidad de vida de todos. El economista Luis Oliveros analiza cómo el encarecimiento de la energía y la pérdida de confianza en los mercados son las facturas invisibles que pagamos a nivel global. ​Ojalá que el conflicto cese y la prioridad vuelva a ser el bienestar.

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