Alejandro Terán analiza como el un mundo dominado por la inteligencia artificial, la verdadera capacidad de criterio y la visión estratégica siguen siendo humanas. El panorama energético global está cambiando y América Latina, con Venezuela a la cabeza, se perfila como un eje de estabilidad determinante frente a la crisis en el Golfo Pérsico y la dependencia de las potencias orientales.
