Los meses de mayor belleza y colorido en la vegetación, cuando las temperaturas son más amables, y comienzan los días del equinoccio de primavera para dedicarse a cultivar, emprender, sembrar y recoger los buenos frutos en el próximo ciclo que será el solsticio de verano

La llamada “luna de gusano” ya se pudo apreciar este martes 19 desde algunos lugares de la Tierra , pero el momento de mayor visibilidad se dará poco después del inicio oficial de la primavera en el hemisferio norte, y el otoño en el hemisferio sur, que se producirá este miércoles a 20 a las 21:58 de la noche.

Lo llamativo de esta superluna es precisamente la coincidencia con el equinoccio de primavera, algo que no sucedía desde hace casi 40 años, ya que la última vez ocurrió en 1981.

La superluna llena de esta noche del 20 al 21 de marzo, es la última del año / Foto: T13

¿Qué es la “Luna de Gusano”?

El viejo almanaque de los campesinos nativos de Norteamérica empezó a poner nombres a las lunas llenas en la década de 1930. Algunos escritores vinculan dichos nombres a los meses de nuestro calendario moderno, pero también es posible que estén asociados a las estaciones del año.

“Luna de gusano” se refiere a la primera luna llena de marzo, en referencia al deshielo primaveral en el hemisferio norte que libera gusanos en el terreno.

Pero también tiene otros nombres, como “luna de cuervo” (los graznidos de los cuervos indican el final del invierno) o “luna de savia o de azúcar” (para marcar el inicio de la temporada de jarabe de arce).

Además, los nombres específicos para la luna llena suelen recibir calificativos adicionales cuando coinciden con otros eventos lunares. En enero, por ejemplo, hubo una “superluna de sangre de lobo” y en febrero tuvimos una “superluna de nieve”. “Lobo” y “nieve” son los nombres para las primeras lunas llenas de enero y febrero, respectivamente. Y cuando en un mismo mes hay una segunda luna llena se la conoce como luna azul.

¿Y qué es una superluna llena?

Cuando observamos la luna, su tamaño parece fluctuar levemente en el cielo nocturno porque orbita la Tierra en una trayectoria elíptica. Así, parece ligeramente más grande cuando está en el punto más cercano a nuestro planeta en su órbita, lo que se conoce como perigeo, según explica la NASA (Agencia Espacial de Estados Unidos).

Los astrónomos usan los términos “superluna” o “de perigeo” cuando la Luna está llena y en su punto más cercano a la Tierra.

La NASA dice que una superluna se ve un 14% más grande y un 30% más brillante que una luna llena normal, aunque la diferencia es difícil de distinguir a simple vista.

La de este miércoles es la tercera y última superluna de 2019. No será una luna de sangre, como las dos anteriores de este año, porque no coincide con un eclipse lunar.

Tampoco será la más brillante puesto que la de febrero fue la más cercana a la Tierra y pudo verse en todo su esplendor durante seis horas, según explicó la NASA.

Los astrónomos esperan otras tres superlunas (no llenas) este año: el 1 y el 30 de agosto y el 28 de septiembre. Nuestro satélite estará entonces en su punto más cercano a la Tierra, pero no será visible porque no reflejará la luz solar.

La siguiente superluna llena se producirá en marzo de 2020.

¿Y cómo nos sentiremos con la llegada de la primavera?

Se ha llegado a decir que la luna tiene un impacto psicoemocional en las personas, pero, ¿cuál es realmente ? Para algunos filósofos de la Antigüedad, este astro madre influye no sólo en el comportamiento de las profundidades del mar y de la cosecha, también para el cultivo de una vida sana tanto física como mentalmente. 

Para Mark Filippi, doctor y autor del Método somático, existe una conexión entre las fases de la Luna y cuatro neurotransmisores básicos: Primera semana lunar: acetilcolina; segunda semana lunar: serotonina; tercera semana lunar: dopamina; cuarta semana lunar: norepinefrina (o noradrenalina).

Ente la segunda y la tercera semana lunar, que corresponde a la fase de cuarto creciente a luna llena, se puede apreciar un considerable aumento de la energía, también mucha concentración mental y alta creatividad.

En este tiempo y por estos días se recomienda encontrar un espacio solitario para aprovechar los momento de lucidez en los que participa la serotonina, como por ejemplo, las funciones orgánicas que regulan el estado de ánimo. Nos podemos sentir saciados y plenos, lo cual puede “desbordarse” si no se canaliza en un espacio reflexivo, de trabajo y de cultivación personal.

Llega además la primavera, con su candor, su belleza y su alegría. Hasta el solsticio de verano (el 21 de junio) serán meses para cultivar, sembrar, para emprender y para trabajar duro y poder recoger las buenas cosechas en el solsticio de verano. 

Con apoyo de información de BBC Mundo