La gran empresa china, uno de los principales proveedores mundiales de equipos y servicios de tecnología móvil, niega toda cooperación con fines de espionaje

El servicio de inteligencia británico para la ciberseguridad NCSC, considera que es posible limitar los riesgos asociados al uso de equipos del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei en la red 5G, informó esta semana el diario Financial Times.

Esta decisión es contraria a los esfuerzos de Estados Unidos para contrarrestar el desarrollo de Huawei en los países occidentales, ya que Washington considera que el grupo chino tiene presuntos vínculos con los servicios de inteligencia de Pekín.

“Otros países pueden argumentar que si Reino Unido confía en la capacidad de limitar los riesgos para la seguridad nacional, también se puede garantizar al público y a la administración estadounidenses si actúa con cautela para permitir que los operadores de telecomunicaciones utilicen componentes chinos”, según una fuente citada por el Financial Times.

Estas conclusiones del servicio de inteligencia, que no fueron hechas públicas, deberían influir en la decisión que el gobierno británico debe tomar en marzo o abril sobre el uso de Huawei en la red móvil de nueva generación, la 5G.

Sin embargo, en diciembre, el ministro británico de Defensa, Gavin Williamson, expresó su “profunda preocupación” por la participación del gigante chino en la 5G británica.

Por otro lado, los noruegos decidió expulsar a dos empleados del gigante chino de telecomunicaciones Huawei en situación irregular. 

“La policía de Copenhague efectuó un control de rutina de permisos de trabajo y residencia (en los locales de Huawei). En dos casos las autoridades constataron que los documentos no estaban en regla”, dijo a la AFP una fuente policial.

Estas personas, cuya identidad no fue revelada, deben abandonar el país, agregó la fuente.

Se sospecha que Huawei plantea un problema de seguridad nacional para varios países que le han encargado de crear una red internet de alta velocidad 5G

Ahora, El gobierno de Canadá rechazó las amenazas de Pekín de “repercusiones” si decide prohibir que el gigante de telecomunicaciones chino Huawei utilice la tecnología 5G.

“Hemos dejado muy en claro que no comprometeremos la seguridad nacional. Haremos los análisis apropiados y tomaremos la decisión que en última instancia consideremos la mejor para los intereses de Canadá”,  manifestó el ministro de Seguridad Pública, Ralph Goodale.

Esta sería parte de la polémica que ha sostenido los canadienses y chinos luego de que a principios de diciembre Canadá  detuvo a la jefa de finanzas del grupo chino Huawei, Meng Wanzhou, por una acusación de Estados Unidos de que fue cómplice de fraude en maniobras para eludir las sanciones aplicadas contra Irán por su programa nuclear.

Sin embargo, Huawei, uno de los principales proveedores mundiales de equipos y servicios de tecnología móvil, niega toda cooperación con fines de espionaje a cada país que haga la acusación.