La campaña electoral que buscaba ganar la preferencia de los votantes en los municipios históricamente opositores ha dejado electores molestos por lo que algunos consideran un gasto injustificado, suciedad y mobiliario urbano dañado.

La campaña electoral que buscaba ganar la preferencia de los votantes en los municipios históricamente opositores ha dejado electores molestos por lo que algunos consideran un gasto injustificado, suciedad y mobiliario urbano dañado.
