De acuerdo con fuentes policiales, delincuentes pactaron  alianzas con la organización criminal liderada por Carlos Luis Revette, de la Cota 905

Fueron ocho años de silencio, un presunto acuerdo entre miembros de las bandas delictivas que operan en dos extremos de San Agustín del Sur, y que el pasado 9 de abril, abrieron fuego entre ellos, para ampliar territoriedad.

Una, es conocida como la del Chucky, que opera en los sectores Marín, La Ceiba y El Manguito. El cabecilla fue identificado como Wilinyer .

La otra banda –con no más de veinte integrantes- tomó posesión de una zona conocida como Los Apartamentos. Al líder se le conoce solo con el nombre de Chistian, no mayor de 19 años de edad, según fuentes policiales.

Los trabajos de inteligencia en la zona, determinaron que la banda de El Chucky pactó con integrantes de la organización criminal de Carlos Luis “el Coqui” Revette, de la Cota 905.

Con muchos más hombres y tenencia de armamento de alto calibre, la banda de El Chucky, está en miras a convertirse en una megabanda, con mucha más amplitud en el ámbito delincuencial “que pasa de cometer delitos menores a delitos de mayor impacto como secuestros y homicidios por encargo”, sostuvo el comisario Luis Godoy, ex director de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas.

A juicio de Godoy, en San Agustín del Sur se está gestando el mismo procedimiento que en la Cota 905 –con el Coqui – y Petare con Wuileisys Alexander “el Wilexis” Acevedo Monasterios .

“En la Cota y Petare, presuntamente hay un acuerdo de paz, pero sin gobierno ni leyes. Los espacios fueron entregados a las organizaciones criminales, con el fin de garantizar algunos servicios que favorecieran a la comunidad”, sostuvo Godoy.

Y agregó: “No hay quien gobierne – ni municipal, ni regional ni estadal-. San Agustín tiene el comando de la PNB, pero no promueve la actuación ni despliegue en las zonas, porque han permitido que los delincuentes resuelvan sus asuntos entre ellos, y no recuerdan que existen daños colaterales, como la muerte de esa niña, en medio de un tiroteo”, puntualizó. 

Murió una adolescente

Rompieron el acuerdo de paz y en medio de un tiroteo por el control de la zona, Jeanquelis Dubrasca Parra Ponce, de 13 años de edad, recibió un impacto de proyectil en la cabeza, hecho registrado en la segunda calle de Hornos de Cal, San Agustín del Sur, a la 1:00 p.m. del 9 de abril.

La adolescente fue recluida en la unidad de terapia intensiva del hospital Clínico Universitario, donde murió la tarde del lunes 12 de abril.

Denuncias

Residentes de algunas localidades de San Agustín, relataron que a diario, delincuentes cometen robos a mano armada, por los puentes La Yerbera y Mohedano -éste último comunica con Parque Central.

“Son muchachos que están saliendo a delinquir”, dijo un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana, adscrito a la estación policial de la zona. Otra señora agregó: “ Estamos cansados de emitir las denuncias a los cuerpos policiales ,porque no hacen nada. Más bien da miedo, porque los malandros luego se enteran y te pueden buscar en tu casa para matarte”.