Jordi Gutiérrez padecía tuberculosis y murió durante su detención, en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana, en San Agustín, ciudad capital.

Este lunes, allegados a Gutiérrez denunciaron a la prensa que , en el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses de Bello Monte, retuvieron la entrega del cadáver por diez días “porque no aparecía registrado en el sistema”.

La denuncia fue emitida por una amiga del fallecido, quien no quiso revelar su identidad y dijo a los medios que Gutiérrez no tenía familiares, tampoco fue presentado al nacer, por lo tanto no tenía documento de identidad. 

“Lo conocimos cuando le llevábamos comida a un familiar y nos encariñamos con él. No tenía más de 25 años de edad. Sabemos que no es el único que estaba enfermo en esas celdas, debido al hacinamiento”. 

Gutiérrez “murió en el hueso, desnutrido y gravemente enfermo. Su madre vive en situación de calle, y al enterarse de la muerte, inició los trámites legales para el retiro del cuerpo”, agregó la mujer.