Este viernes se cumplen tres semanas del día cuando la embarcación Thor zozobró en su viaje a la isla de La Tortuga. Cinco personas continúan desaparecidas. Luis Guillermo Inciarte, vicecomodoro de la ONSA, advierte que el país no tiene equipos para rescate y salvamento marino y reitera que los tiempos de respuesta ante emergencias son demasiado largos

El 3 de septiembre zozobró la embarcación Thor en su camino a la isla de La Tortuga. El 18 de septiembre ocurrió lo mismo con el buque pesquero Don Rafa Junior. No solo los hechos ocurrieron en sitios diferentes del mar venezolano: es que ambos casos tuvieron finales distintos. A tres semanas del naufragio de Thor de nueve pasajeros, solamente tres fueron rescatados con vida, una mujer falleció horas antes de la llegada de los rescatistas y cinco personas continúan desaparecidas. A menos de una semana del naufragio de Don Rafa Junior de 23 pasajeros se rescataron 22, y continúa la búsqueda del faltante.

¿Cuáles son las diferencias entre un hecho y otro? Luis Guillermo Inciarte, vicecomodoro de la Organización Nacional de Salvamento (ONSA), explica que son dos situaciones “muy similares, pero que tuvieron una conclusión diferente”. Tienen elementos en común: en ninguno de los casos se activó una radiobaliza de emergencia, no transmitieron su posición global, enumera. “Ambos se hundieron, las embarcaciones se fueron a fondo y las personas quedaron en el agua”.

Pero ambos casos tuvieron finales diferentes. Aunque en el caso de Don Rafa Junior “no podemos hablar de un final 100% feliz, porque todavía tenemos una persona desaparecida”, la realidad es que hubo una reacción distinta. “Eran 23 personas a bordo, y básicamente hubo un grupo de 14 personas que permanecieron unidas, se amarraron, buscaron elementos de flotación y permanecieron juntas”, detalla. Un hombre de mar tomó aletas (chapaletas), una tabla “y nadó hasta la costa, y llegó. ¿Por qué llegó? Porque estaba a menos de 20 kilómetros, era una persona saludable y dispuesta. Hizo su mejor esfuerzo, se sintió seguro con las aletas y la tabla para flotar y pudo llegar. Él fue quien avisó que la embarcación estaba hundida, porque nuevamente estábamos ante una demora y presumíamos que la embarcación podía estar a la deriva; no es normal que una embarcación se hunda”.

Es este factor, reitera Inciarte, el que “logró marcar la diferencia” entre ambos casos. Esta persona “pudo haber fallado en el intento, pero lo logró, y eso advirtió a la comunidad de pescadores, y a su vez, a todo el sistema, de que se habían hundido y estaban flotando a la deriva”. Se activa la comunidad de pescadoras, una unidad de la Armada, el PG122 “volvió a ser un héroe y lograron salvar a 22 personas”.

Al reflexionar sobre ambos casos, el vicecomodoro reitera: “No tenemos equipamiento adecuado para búsqueda y salvamento marítimo”. No hay cómo realizar la búsqueda nocturna Los tiempos de respuesta son larguísimos: De los menos de 15 minutos ideales, a 24 horas o más para la salida de los equipos.

De Thor se encontraron dos objetos que posiblemente pertenecen a la embarcación: un chaleco salvavidas de color amarillo y un botellón de agua. Ambos fueron hallados en costas del estado Falcón, en los lapsos estimados por la ONSA. Siguen sin aparecer Juan Manuel Suárez, Vianney Carolina Dos Santos Morales, Alejandro Osorio Graterol, José Javier Marcano Narváez y Remis David Camblor.

Emily Dos Santos, hermana de Vianney y cuñada de Alejandro, insistió durante varios días en proseguir la búsqueda. El sábado 18 de septiembre se celebró una misa por todos los desaparecidos. En su cuenta en Instagram Emily escribió un sentido mensaje este jueves 23 de septiembre: “Siempre los esperaremos, gracias a todos por su apoyo y a todos los voluntarios, seguimos buscando”. Confirmó, también, que continúan las labores en Falcón con un grupo de voluntarios.

De hecho, Inciarte ratificó que este fin de semana harán un nuevo rastreo de la zona de Falcón, donde podría haber restos del naufragio, mas descartó que sea posible hallar siquiera los cuerpos de los desaparecidos.

Por el rescate de Don Rafa Junior, la ONSA está solicitando que se otorgue la Orden Estrella de Salvamento Acuático al comandante de la unidad de guardacostas 52 “porque le ha tocado desempeñarse en dos operaciones de búsqueda y salvamento, y en las dos ha sido exitoso. En cualquiera de las cosas, ya se la merecen”. También solicita un reconocimiento para los bomberos marinos y para quienes buscaron a los náufragos de Thor.