Los murciélagos no son los responsables de las epidemias, porque son los humanos los que invaden el territorio de los murciélagos, y no al contrario. “Los murciélagos que pueden portar coronavirus en estado silvestre y no son molestados por personas, no son una amenaza para la salud humana”, ratificala Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos

A los murciélagos se los ha culpado de la pandemia de coronavirus, y eso ha generado reacciones irracionales. Por ejemplo, habitantes de una población en Perú arremetieron contra una población de estos mamíferos y quemaron a más de 300, según reportes de prensa.

Los murciélagos, mamíferos como los seres humanos, cumplen un rol fundamental en la vida de las personas, razonamiento que suele quedar de lado por el temor a la enfermedad. Necesitamos a los murciélagos y ellos nos necesitan.

Sobre el supuesto rol de los murciélagos en la pandemia, todavái sin datos concluyentes, la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos, se encarga de aclarar algunas de las dudas más frecuentes:

1)¿Qué causó el brote?
Un mercado tradicional, donde se comercia vida silvestre de forma directa (llamado también mercado “húmedo”) en Wuhan, China, se cree que es la fuente del brote actual del nuevo coronavirus de Wuhan. 

Mercados como este, son lugares donde animales vivos, incluidos animales silvestres cosechados tanto legal como ilegalmente, se apilan estrechamente en jaulas y son sacrificados y vendidos como alimento. Las especies de fauna que se venden en mercados de animales vivos son diversas, incluyendo murciélagos, civetas, ratas de bambú, serpientes, aves y muchas otras especies, junto a animales domésticos como pollos, cerdos, perros, etc. La naturaleza de estos mercados húmedos, con animales vivos apilados juntos en condiciones de estrés y falta de higiene, aumenta la probabilidad de que los virus puedan ‘saltar’ de un huésped animal a otro, incluso a los seres humanos.

En este momento, no se sabe exactamente cómo el patógeno saltó de animales a humanos. No se conoce con certeza si el contagio del virus a los seres humanos involucró contacto directo con un murciélago u otro animal salvaje vendido en mercados de vida silvestre en China. También existe la posibilidad de que el desbordamiento viral (“spillover”) haya ocurrido a través del contacto con animales fuera del mercado de Wuhan y que posteriormente fuera llevado al mercado por personas infectadas.

2)¿Por qué se mencionan a los murciélagos en las noticias sobre el coronavirus de Wuhan?
Una investigación que salió a la luz el 23 de enero de 2020 (bioRxiv.org), por parte de investigadores chinos en el Instituto de Virología de Wuhan, demuestra que el nCoV-2019 comparte el 96 % de su genoma con el coronavirus del SARS. Los murciélagos, específicamente murciélagos de herradura de la familia Rhinolophidae en China, son los reservorios naturales del coronavirus de SARS. Es probable que ciertos murciélagos sean también el reservorio natural de este virus, a pesar de que otras especies “intermedias” podrían haber estado involucradas en la transmisión directa a las personas.

Un artículo de la BBC explica por qué los murciélagos son mencionados como fuente de la neumonía de Wuhan.

Los murciélagos que pueden portar coronavirus en estado silvestre y no son molestados por personas, no son una amenaza para la salud humana.

El New York Times publicó este artículo de opinión que explica por qué los murciélagos llevan tantos virus y por qué más investigación es tan importante. El sistema inmune de los murciélagos es muy efectivo, pudiendo éstos albergar muchos virus sin enfermarse, explica el artículo. Y la naturaleza de los murciélagos, por ser diversos, poder volar y dispersarse grandes distancias y cohabitar en grupos grandes, los hace un vector importante para la transmisión de estos virus entre ellos y la fauna que los rodea. Pero los murciélagos no son los responsables de las epidemias, porque son los humanos los que invaden el territorio de los murciélagos, y no al contrario. Una forma de evitar este tipo de saltos virales, menciona el Dr. Daszak, con base a una investigación de su grupo de colaboradores en Nature, es detener la venta de estos animales en mercados.