Un estudio independiente mostró que la cuarentena pasó de 75% de cumplimiento en marzo, a 48% en mayo, informó Enrique López-Loyo, vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina

A las 7 de la mañana, el bulevar de Sabana Grande está poblado de transeúntes y vecinos; a las 10 de la mañana es un hervidero. Las colas para la gasolina en Chacao y Baruta, son sitios de encuentro en los que no hay aislamiento que valga. Si bien hay personas que han mantenido fielmente su confinamiento, otras no lo han asumido. En solo 24 horas, las autoridades reportaron 131 casos de la COVID-19.

En Catia, se implementó un “pase movilidad”. En el Metro de Caracas, se exige una carnet y una constancia para poder ingresar. Reiteradamente, las autoridades han insistido en que se debe cumplir la cuarentena. Pero, ¿qué tanto se está acatando?

La cuarentena es “una estrategia de epidemiología” que busca “controlar la velocidad del requerimiento de servicios sanitarios”; es decir, evitar que ocurran picos violentos de búsqueda de servicios sanitarios, explicó Enrique López-Loyo, vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina, durante un foro sobre la COVID-19 organizado por las academias.

En ese encuentro virtual López-Loyo, indicó que el acatamiento de la cuarentena era de 75% para el 16 de marzo, y que ese porcentaje cayó a 48% para el 10 de mayo, según un estudio independiente.

Para María Graciela López, presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología, es natural que la cuarentena haya caído a menos de 50% porque la gente debe buscar su sustento.

Sin embargo, López-Loyo advierte que la cuarentena “tiene que tener un tiempo finito”, y que para flexibilizarla se debe tener claro: si los sistemas vigilancia epidemiológica están en capacidad de detectar los casos, y si los sistemas sanitarios tienen cómo hacer frente al surgimiento de muchos casos.

A López, le preocupa la poca claridad en cuanto a las pruebas PCR que se han realizado, y a quiénes. Se están usando masivamente las pruebas rápidas, de menor sensibilidad, útiles para estudios posteriores, pero que no permiten actuar al momento.