“En el hospital pediátrico José Manuel de los Ríos, ninguno de los ascensores funciona en una estructura de al menos 10 pisos”, una situación que obliga a los padres y representantes subir escaleras con sus hijos en brazos, según denunció el sindicato sanitario Monitor Salud en su cuenta de Twitter

El hospital caraqueño José Manuel de los Ríos, principal centro de atención pediátrica de Venezuela, ubicado en San Bernardino, se encuentra “en ruinas”, según denunció este viernes el coordinador del sindicato sanitario Monitor Salud, Mauro Zambrano.

“Nos encontramos con un hospital infantil en ruinas. Sin incubadoras que funcionen, sin equipos de bioseguridad”, aseveró en Twitter el dirigente sindical del sector salud.

Su mensaje fue acompañado de un video en el que un funcionario militar, que no desvela su nombre, su rango o cuerpo al que está adscrito, explica que ninguno de los 12 ascensores del hospital funcionan, lo que obliga a padres y niños a tener que subir por las escaleras los diez pisos del J.M de los Ríos, sin importar sus enfermedades o dolencias.

“Yo he ayudado a niños con padres que los he visto por ahí (por las escaleras) con sillas de ruedas. Esto es algo inhumano”, dijo el funcionario en el vídeo difundido por Monitor Salud.

Según los datos del sindicato, organización que agrupa a numerosos empleados del sector para exigir mejores condiciones laborales, el único ascensor que quedaba operativo en el centro de salud se dañó hace menos de un mes.

Las carencias del hospital de niños incluyen también problemas de iluminación, falta de insumos y de equipos médicos, así como de personal especializado.

“El llamado es a las autoridades, a que se aboquen a resolver este y todos los problemas que se viven en los centros asistenciales del país, la salud de calidad es un derecho irrenunciable y es obligación del Estados garantizarla, preservarla y conservarla”, pidieron desde Monitor Salud.


En febrero de 2018, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a un grupo de niños trasplantados del J.M de Los Ríos, luego de varias protestas en las que los padres y los propios pacientes del principal pediátrico de Venezuela denunciaban falta de tratamiento en el Servicio de Nefrología.