En un escrito difundido por la revista británica The Lancet, cinco especialistas señalaron que no se conoce el número real de casos de la COVID-19 en Venezuela

Mientras las autoridades de Venezuela afirman que las medidas tomadas en el país contra la covid-19 han sido elogiadas por el mundo, médicos venezolanos aseguran que no se sabe a ciencia cierta qué sucede en el país con la enfermedad.

En un escrito publicado en la revista británica The Lancet, los especialistas enfatizaron que hay una subestimación de casos por falta de muestreo o subregistro. Estos son 10 comentarios que hicieron:

1)La llegada del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), supone un desafío mayor para el ya delicado sistema asistencial y sanitario venezolano.

2) El grave colapso económico aunado a la falta de inversión en el sistema de salud, ha impactado dramáticamente en la disponibilidad de número de camas hospitalarias para su población que hoy alcanza cerca de 30.000.000 de habitantes. El inventario actual de camas (23.672) recientemente anunciado por el gobierno el día marzo 23, 2020, tres sin duda, sobrestima la disponibilidad real de camas considerando que la mayoría de centros hospitalarios se encuentran actualmente bajo una situación de cierre técnico debido a escasez de equipos, reactivos, medicamentos y falta de personal de salud calificado. Según estimaciones de la Encuesta Nacional de Hospitales (ENH)4 y la organización no gubernamental Red Defendamos la Epidemiología Nacional, 1 el número presente de camas disponibles en unidades de cuidados intensivos apenas alcanza 720 a lo largo y ancho del país.

3) Incluso en algunos países con economías de alto ingreso, muchos hospitales no han contado con un número suficiente de ventiladores para atender a su población de pacientes críticamente afectados. En Venezuela, conocemos de un amplio número de trabajadores del sector salud a nivel nacional, quienes han comenzado a manifestar su preocupación acerca de las grandes dificultades que confrontarán a la hora de proveer asistencia ventilatoria a sus pacientes afectados por COVID-19. Hasta Feb 26, 2020, Venezuela tan solo contaba con 102 ventiladores a lo largo de sus 23 estados y distrito capital; la mitad de ellos en la capital, Caracas, y los otros distribuidos desigualmente en el interior del país. Queda claro que la demanda por camas y ventiladores en centros hospitalarios de Venezuela excederá rápidamente la capacidad requerida para atender a los pacientes aquejados por COVID-19.

4) Trágicamente, el desmantelamiento del sector industrial y de la construcción, sumado a la depleción de recursos, afectará aún más la capacidad de Venezuela en responder temporalmente con la construcción y expansión de su infraestructura hospitalaria.

5) La decaída infraestructura eléctrica que ha llevado a continuos y sostenidos apagones a nivel nacional, junto a la escasez generalizada de combustible complicará aún más la capacidad de Venezuela para confrontar la pandemia por COVID-19. Igualmente, la ausencia de agua potable en 20% del territorio y el suministro irregular al otro 70% del país, afectará severamente las necesarias medidas de higiene requeridas para contener la transmisión de SARS-CoV-2.

6) El impacto de la actual crisis humanitaria y el éxodo masivo de trabajadores del sector salud amplificará aún más la incapacidad de la nación en hacer frente a COVID-19. La Federación Médica Venezolana, ha revelado que aproximadamente 30.000 médicos han abandonado el país durante la última década, contribuyendo de ésta manera a un déficit importante de especialistas.

7) Lo que es más grave, el gobierno continúa amenazando a médicos y resto del personal de salud con represalias si declaran públicamente acerca de casos de COVID-19.

8) El primer caso de COVID-19 en Venezuela fue reportado en Marzo 13, 2020. Para Abril 28, 2020, el número de casos confirmados ascendió a 329 según fuentes oficiales. Sin embargo, tal cifra muy probablemente represente una subestimación real de los casos por falta de muestreo e infra registro.

9) Lamentablemente, esta situación continuará empeorando si el Gobierno venezolano persiste en censurar los datos epidemiológicos pertinentes, impidiendo la implementación de iniciativas para el control de enfermedades y obstaculizando el tan necesario apoyo humanitario internacional.

10) Desafortunadamente, a medida que continúe la reducción en la capacidad de atención médica, el país continuará enfrentando una crisis epidemiológica en la que la mayoría de los venezolanos sufrirá un escenario inexpugnable de epidemias concurrentes.