A pesar de la difícil situación que viven los pacientes y sus familiares en los hospitales del país, se deja ver la solidaridad que caracteriza a los venezolanos cuando pasan por duros momentos, pues entre ellos mismos se apoyan con medicinas, insumos y hasta alimentos.

El sector salud durante el año 2019 estuvo marcado por varios factores;entre ellos: fallas eléctricas, protestas por demanda de sueldos dignos por parte de médicos y enfermeros, irregularidades en el manejo de la ayuda humanitaria, colapso de infraestructura y déficit de profesionales de la salud debido a la diáspora.

En este sentido, el doctor José Félix Oletta, indicó que la situación del sistema de salud venezolano es de un “colapso en todas sus funciones“, en la de educación para la salud, de la promoción de la salud, de las buenas conductas saludables y de la prevención de enfermedades.

Señaló que la población se ve en una situación de injusticia sanitaria, debido a que no se está cumpliendo en Venezuela la cobertura total a la salud, el acceso y la disponibilidad de insumos médicos, así como de equipos de atención.

Alertó que están reapareciendo enfermedades como difteria, sarampión y malaria. Destacó además que “Venezuela tiene 51% de los casos de malaria en el continente, más de lo que suman las cifras de 18 países juntos”, y que “la nación no está en capacidad de hacerle frente a esta enfermedad”.

Aseveró que en el país durante el 2019 fallecieron 20 personas por difteria, y fue a consecuencia de que no se cumplieron los programas nacionales de inmunización.

Criticó que no exista información en materia epidemiológica en los organismos de salud del Estado. “Si usted busca en la página web del Ministerio de la Salud encontrará que las últimas cifras son de diciembre del 2016“, dijo.

Asimismo, indicó que las fallas eléctricas afectaron a los hospitales de todo el país, ya que, estos centros de salud dependen de la alta tecnología, la cual requiere electricidad. “Una planta de emergencia solamente cubre unas pocas horas, lo que repercute en el funcionamiento óptimo de un hospital, que va desde la atención hasta la refrigeración de medicamentos y productos biológicos“, manifestó.

Señaló que los medicamentos recibidos como parte de la ayuda humanitaria son muy limitados, y que no alcanzan para cubrir la demanda de los más de 250 hospitales que existen en el país.

Por su parte, Katherinne Martínez, vocera de la ONG Prepara Familia, manifestó que también a nivel de infraestructura los hospitales están colapsados, además del cierre técnico de cardiología en el Hospital de niños Dr. José Manuel de Los Ríos, “tenemos hospitales cerrados como es el de Coche“.

“Aunado a esto, tenemos el déficit de médicos y enfermeras debido a la migración que existe en el país. Además hay muchos niños que llegan a los hospitales y están desnutridos“, apuntó.

En este sentido, informó Martínez que durante el primer trimestre del 2020 esta ONG presentará cifras respecto al sector salud en Venezuela.

Sin embargo, Martínez destacó que no todo es negativo, pues en momentos de penurias se deja ver la solidaridad de los venezolanos, quienes se apoyan unos a otros.

Para Martínez, las soluciones para solventar la crisis de salud en el país es que haya una inversión en este sector para realizar, en primer lugar, el mantenimiento preventivo y correctivo de equipos dañados.

Asimismo, el presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, Huníades Urbina, indicó que, 60% de las unidades de terapia intensiva se encuentran cerradas, 43% de laboratorios de análisis inoperativos, y aproximadamente del 45% al 50% de los hospitales no cuentan con servicio de agua potable.

Por su parte, la doctora Libia Machado, presidenta de Caja de Nutrición de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, señaló que la mayoría de los niños no comen tres veces al día, lo cual conlleva a la deserción escolar y a un mal desarrollo físico y cognitivo.