El colapso en el túnel de trasvase del Turimiquire dejó sin agua a unas 200 mil familias del oriente venezolano. Las y los habitantes de la capital sucrense, Cumaná, han vivido un verdadero calvario. Las autoridades han difundido videos en los cuales se muestran los trabajos realizados para recuperar la funcionalidad de esta estructura.
Según se informó, más de 100 trabajadores trabajan en la remoción de sedimentos del túnel de 12,5 kilómetros.
El 9 de marzo, el entonces vicepresidente de Obras Públicas, Jorge Márquez, informó sobre los deslizamientos de tierra que obstaculizaron el paso del agua.
Un día después, en un video realizado con inteligencia artificial, se informó que el túnel Guamacán sufría cinco obstrucciones.
El 20 de marzo, el nuevo vicepresidente de Obras Públicas, Juan José Ramírez, explicó que les ha tocado «aplicar todas las técnicas de ingeniería» con el apoyo de un consejo científico.
El 21 de marzo se detalló la existencia de cinco obstrucciones. Los equipos, en ese momento, estaban concentrados en la cuarta obstrucción, de 50 metros de longitud y tres metros de ancho, que no había sido removido en su totalidad. La quinta obstrucción, en cambio, ya había sido derribada, según se informó.
El 26 de marzo, Ramírez precisó que están estabilizando el túnel «para que esta contingencia se resuelva lo más pronto posible».
