Sin suavizante, sin papel de seda ni mano zurda, el filósofo Rafael Tomás Caldera hizo este miércoles una caracterización de lo que, a su juicio, ocurre hoy en Venezuela. Lo hizo tras recibir el Premio Valores Democráticos -en la categoría Hacedores de Democracia- que entrega el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB.
Caldera, quien citó palabras del intelectual venezolano Mario Briceño Iragorry, afirmó que «no podía imaginar don Mario la situación a la que hemos llegado en nuestra vida republicana: Por primera vez en su historia como nación independiente el país está presidido por un gobierno de facto impuesto por una potencia extranjera».
El filósofo remarcó que, como quiera que se mire, «es una situación precaria e intrínsecamente inestable». Pero lo otro «sería apostar a la represión que hemos vivido, continuar la persecución de la disidencia, disidencia justa al expresar la angustiosa situación que vivimos».
Al aludir al pronunciamiento de la Academia de Ciencias Políticas, subrayó que la Constitución exige acciones impostergables. «Calificar de forzosa o voluntaria la ausencia del presidente de la República no es sino referirse al motivo de dicha ausencia. Lo importante es la actualidad de la misma, y esta solopuede ser, como establece la Constitución, temporal o absoluta».
Caldera indicó que, luego de más de 100 días de ausencia del mandatario Nicolás Maduro, «no puede haber vacilación alguna acerca del carácter absoluto de la ausencia», lo que «exige convocar elecciones presidenciales».
Venezuela, sentenció, debe regresar pronto a la normalidad democrática «que ha sido excepcional en la historia, pero sin la cual no habrá paz ni podremos retomar el camino del desarrollo de nuestro pueblo».
