La vicepresidenta nacional del MAS, María Verdeal, afirmó que en Venezuela no existen condiciones para un proceso comicial creíble y confiable, al tiempo que exigió reformas institucionales y garantías democráticas como paso previo para una eventual elección presidencial. Asimismo destacó que «La ruta electoral pasa obligatoriamente por reinstitucionalización del país»
Sostuvo que la ruta electoral “debe ser constitucional, democrática y pacífica”, pero reiteró que ello pasa por la restitución de tarjetas a los partidos políticos, la depuración del registro electoral y la renovación de las autoridades del Consejo Nacional Electoral.
Asimismo planteó abrir el debate sobre cambios más profundos, como eliminar la reelección indefinida y evaluar la posibilidad de una segunda vuelta presidencial.
“La paz no se decreta, se construye”, subrayó, al insistir en que el poder político debe demostrar voluntad real para propiciar un proceso de cambio.
En el plano político, la dirigente del MAS alertó que el proceso de designación del fiscal general y del defensor del pueblo será clave para medir la disposición del gobierno a reinstitucionalizar el país.
Emplazó a la Asamblea Nacional a ser transparente, plural y tomar en cuenta méritos y credenciales de los postulados. «La imposición de mayorías circunstanciales impediría recuperar la confianza en las instituciones», enfatizó.
Verdeal denunció también un freno en la aplicación de la Ley de Amnistía pese a los avances iniciales.
Señaló que persisten presos políticos y cuestionó la discrecionalidad judicial porque ha ralentizado las liberaciones.
En ese sentido, solicitó al parlamento revisar la ejecución de la ley y recomendó al ejecutivo que evalúe indultos para casos excluidos de civiles y de militares bajo jurisdicción castrense.
La dirigente política consideró que para avanzar hacia una verdadera apertura democrática deben derogarse normas como la «Ley contra el odio, Ley Simón Bolívar, Ley Mordaza» y otras legislaciones que, en su opinión, restringen la libertad de expresión.
En materia económica y social, la vicepresidenta del MAS advirtió sobre un creciente descontento reflejado en las legítimas protestas del sector laboral: público, educativo, salud y jubilados, entre otros más.
Criticó la falta de respuestas a pesar de nuevos ingresos petroleros y reiteró la exigencia de salarios y pensiones dignas, junto con la reactivación del diálogo tripartito entre Estado, trabajadores y empresarios.
“No se trata solo de aumentos salariales, sino de un modelo económico que fracasó y que debe cambiar. El gobierno no puede seguir corriendo la arruga en desmedro de los trabajadores», finalizó.
