El secretario general de la Seccional Caracas del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), Édgar Cárdenas, denunció este lunes la persistencia de una política de persecución contra los trabajadores de la prensa en Venezuela. Durante un encuentro en la sede del gremio, en el que participaron representantes de organizaciones no gubernamentales defensoras de derechos humanos, Cárdenas alertó sobre el uso de los tribunales de justicia para silenciar la labor informativa.
El representante gremial señaló que, a pesar de los llamados al diálogo y la convivencia provenientes de sectores gubernamentales, la realidad del periodismo en el país sigue marcada por el cierre de medios, el bloqueo de portales digitales y la apertura de procesos judiciales contra reporteros.
«Estamos judicializando realmente la verdad. Pareciera que existe una falta de voluntad política para detener la persecución», afirmó Cárdenas.
Censura y exilio forzado
De acuerdo con el secretario general del CNP Caracas, la judicialización de periodistas no solo afecta a los individuos procesados, sino que funciona como un mecanismo de intimidación para todo el gremio. Sostuvo que estas acciones buscan imponer un «silencio» y obligar a la ciudadanía a consumir exclusivamente contenidos de medios oficiales que, a su juicio, responden a fines propagandísticos.
Cárdenas destacó que la falta de respeto a la normativa legal ha forzado a decenas de periodistas a migrar al extranjero. Según explicó, muchos profesionales tienen prohibido el retorno al país debido a investigaciones y expedientes abiertos que actúan como «candados» jurídicos.
Exigencia de amnistía real
Ante esta situación, el vocero del gremio hizo un llamado a implementar medidas concretas que permitan el libre ejercicio de la profesión y el regreso de quienes se encuentran en el exilio.
«La única forma de que puedan regresar es que se aplique realmente una amnistía que sea representativa de la justicia y no discrecional, y que se convierta en esa llave para que puedan abrir esos candados y retornar esos cientos de periodistas que se encuentran fuera del país», enfatizó.
Finalmente, Cárdenas cuestionó la eficacia de las actuales mesas de diálogo, calificándolas como posibles «tácticas dilatorias» mientras no se detenga la persecución. Reivindicó la labor del periodista como auditor y contrapeso del poder, insistiendo en que la convivencia democrática no puede ser solo un eslogan de oficina mientras se mantenga el «oscurantismo» en el trato hacia los medios de comunicación.
