Es “una bendición, una señal de Dios de que es posible sanar nuestras heridas si asumimos el ejemplo del Venerable como una ruta para cambiar el país”, señaló el parlamentario por el estado Trujillo

El doctor José Gregorio Hernández debe ser ejemplo de honestidad y transparencia, que ilumine el comportamiento de los venezolanos en su gestión pública y privada, sobre todo en momentos en que el país esta sumergido en la corrupción.

Así lo manifestó el diputado Joaquín Aguilar en la sesión ordinaria celebrada vía virtual, este martes 23 de junio, durante el debate sobre el acuerdo, aprobado por unanimidad, con motivo de la Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández.

Aguilar agradeció a todas las personas que colaboraron para que se reconociera y se consagrara como Beato a José Gregorio Hernández; a los postulantes de la causa, al clero venezolano; al Cardenal Baltazar Porras y al Papa Francisco, pero sobre todo a la gesta del pueblo venezolano que por más de 70 años ha persistido en la lucha por demostrar la santidad del médico de los pobres.

“Me siento orgulloso, como diputado del Estado Trujillo, de poder expresar el júbilo que embarga al pueblo de Isnotú y de Trujillo y a todos los venezolanos, de ver un hombre con las virtudes de José Gregorio ascender a los altares. Un héroe civil caracterizado por su sensibilidad y honestidad que lo convierte en un ejemplo de ciudadanía integral”.

Agregó que en estos momentos, cuando los venezolanos atraviesan la más profunda crisis económica, política, social de valores e incluso de desesperanza de su vida republicana, la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández significa una esperanza para los venezolanos. “Una bendición, una señal de Dios de que es posible sanar nuestras heridas si asumimos el ejemplo del Venerable como una ruta para cambiar el país”.

Destacó que el Venerable Hernández fue un hombre honesto que no se dejó deslumbrar por las riquezas, los honores, alabanzas y el confort. Manejó con transparencia los recursos que utilizó, incluso para adquirir en Europa los equipos, y fundar en la Universidad de Caracas varias cátedras de medicina.

“Su ejemplo debe iluminar el comportamiento de las personas en la gestión pública y privada. José Gregorio Hernández se preparó para hacer el bien, durante toda su vida cultivó su talento. Fue un insigne médico, un ilustre científico, un dedicado investigador y además un políglota. Cultivó las artes, estudió filosofía y teología para poder acercarse más a la profunda fe cristiana y católica que profesó durante toda su vida”.

Realzó que el Benemérito se preparó para hacer el bien desde que ingresó a Isnotú, cumpliendo la promesa que le hizo a su madre de regresar a su pueblo natal después de graduarse.

“No solo dedicó su tiempo para atender a los pacientes, en Isnotú, Betijoque y los campos aledaños, sino que ayudó a gestionar los servicios públicos de esas comarcas, porque para él uno de los valores fundamentales era la búsqueda del bien común; todo paciente era importante, tuviera dinero o no. Se dice que dedicó parte de sus recursos para quien lo necesitara”, concluyó el diputado trujillano.