Durante una entrevista concedida a Circuito Éxitos, el empresario y expresidente de Conindustria, Luigi Pisella, analizó las implicaciones financieras que conlleva un ajuste en el salario mínimo bajo el marco legal vigente en Venezuela. Pisella utilizó un ejercicio pedagógico basado en un incremento hipotético de 10 dólares para ilustrar la carga que esto representa tanto para el sector público como para el privado, debido a la acumulación de pasivos laborales.
El dirigente gremial explicó que un aumento de «10 dólares» en el sueldo mensual no se limita únicamente al pago inmediato de esa cifra, sino que activa una serie de obligaciones legales que multiplican el costo real para el empleador. Pisella señaló que, considerando un personal con un promedio de 10 años de antigüedad, el empresario debe calcular un mes de salario por cada año de servicio para el pasivo laboral, lo que suma «100 dólares» adicionales que el trabajador no recibe de inmediato pero que se acumulan en su cuenta. A esto se deben añadir los conceptos de utilidades y vacaciones, lo que eleva el cálculo inicial a «130 dólares» por el primer mes y el arrastre de prestaciones.
En su desglose técnico, Pisella puntualizó que para mantener ese incremento en el tiempo y cumplir con la ley, esos 10 dólares de salario mensual implican en realidad un costo total de «25 salarios» al año, lo que se traduce en «250 dólares» por trabajador. «Vas a recibir en el mes solamente 10 dólares», aclaró el empresario, enfatizando la brecha entre el ingreso percibido por el empleado y el egreso que debe garantizar la entidad empleadora.
Al escalar estas cifras a nivel nacional, Pisella presentó proyecciones sobre el impacto que tendría para el Estado venezolano. Según sus cálculos, aplicar este aumento de 10 dólares a los aproximadamente 3.500.000 trabajadores públicos generaría un costo de «875 millones de dólares». Al sumar a los 5.500.000 pensionados, la cifra asciende a «666 millones de dólares» adicionales. «Si sumas eso en un año, hablas de 1.541 millones de dólares, solamente por 10 dólares», advirtió.
Finalmente, el expresidente de Conindustria cuestionó las propuestas de sectores que sugieren iniciar incrementos salariales en montos superiores, como 100 dólares mensuales. Al respecto, indicó que una decisión de esa magnitud elevaría el compromiso financiero a «15 mil millones de dólares» anuales. «¿Me pueden decir de dónde va a salir esto?», concluyó Pisella, instando a una discusión profunda sobre la reforma de la ley para viabilizar mejoras en el ingreso de los trabajadores sin comprometer la sostenibilidad económica.
