El dirigente opositor venezolano Leopoldo López obtendrá la nacionalidad española mediante un procedimiento excepcional aprobado por el Gobierno de España. La medida será formalizada a través de un real decreto impulsado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, utilizando la figura de “carta de naturaleza”, reservada para casos extraordinarios.
López había intentado previamente acceder a la nacionalidad por la vía ordinaria, pero se encontró con obstáculos legales derivados de su situación personal. La falta de documentación oficial, que «no le es proporcionada por el gobierno venezolano, y la existencia de antecedentes penales vinculados a su encarcelamiento político» le impedían cumplir los requisitos habituales.
En los últimos años, el opositor ha denunciado acciones del gobierno de Nicolás Maduro que, según afirma, buscaban dejarlo en una situación de indefinición jurídica, incluyendo la anulación de documentos de identidad y anuncios sobre la retirada de su nacionalidad venezolana, algo que la Constitución del país no contempla.
La concesión de la nacionalidad española responde, según fuentes oficiales, a razones de interés público y política exterior, además de reconocer la relevancia política del dirigente. En el proceso han participado los ministerios de Asuntos Exteriores y de Justicia.
La «carta de naturaleza» es un mecanismo discrecional que permite al Gobierno otorgar la ciudadanía sin necesidad de cumplir los requisitos ordinarios. Suele emplearse en situaciones excepcionales, como en casos de figuras públicas o personas en circunstancias especiales.
Figura destacada de la oposición venezolana y fundador del partido Voluntad Popular, López fue detenido en 2014 tras liderar protestas contra el gobierno. Organismos internacionales como la ONU y la Corte Interamericana de Derechos Humanos calificaron su arresto como arbitrario. Tras pasar por prisión y arresto domiciliario, logró salir del país en 2020.
Desde su llegada a España, ha residido con su familia mientras continúa su actividad política en el exilio. Tras conocer la decisión, expresó que, aunque mantiene su identidad venezolana, la nueva nacionalidad le permitirá salir de una situación de vulnerabilidad legal y abrir nuevas posibilidades personales y políticas.
