Las acciones vienen de la mano de una serie de impulsos fiscales con el objetivo de producir 210 mil vehículos al año que venga a renovar el parque automotor con carros, autobuses, camiones y un millón 627 mil motos o mucho más, además de más de 25 mil tractores.

El presidente de la República, Nicolás Maduro, realizó este jueves 21 de marzo el relanzamiento del sector automotriz para renovar la flota de unidades de transporte público y privado con un financiamiento inicial de 36 mil 500 millones de bolívares.

El relanzamiento del sector motor está respaldado en un decreto presidencial próximo a salir en Gaceta Oficial, y estará a cargo del Hipólito Abreu, ministro de Transporte.

El Ejecutivo también autorizó la activación de un Fondo Rotatorio de 20 millones euros para reimpulsar constantemente el sector. Además, ordenó reestructuras las empresas del Estado e
instruyó a organizar una ronda de negociaciones “con acuerdos firmados con todas las industrias privadas, públicas y mixtas del país para ir respaldando a todas las industrias”.

Reiteró que en el país existen unas 104 industrias, de las cuales 70 son fábricas de autopartes y unas 34 son ensambladoras, a lo que se le suma la capacidad productiva, personal obrero y profesional capacitado.

“Tenemos fuerza productiva nacional y hacia allá va dirigido mi esfuerzo como presidente de la República para potenciar todo la capacidad productiva del sector automotriz y de la economía en general del país”, dijo.

Estas acciones vienen de la mano de una serie de impulsos fiscales con el objetivo de producir 210 mil vehículos al año que venga a renovar el parque automotor con carros, autobuses, camiones y un millón 627 mil motos o mucho más, junto a 25 mil tractores.

A través de los convenios con China se aprobaron 13 millones de euros para adquirir piezas de ensamblaje más 7 millones de euros para ampliar las empresa Yutong en Yaracuy.

Maduro mencionó que la industria contará con el apoyo del Estado para importar las piezas necesarias para el ensamblaje proyectando que el futuro se puedan sustituir por piezas nacionales y seguir creciendo hasta producir piezas para los mercados latinoamericanos a través de un decreto obligatorio de participación en la incorporación fabricantes y metalmécanicas.