Ya no se registran colas en los cauces como los que se evidenciaron durante los días de la crisis eléctrica, pero aún acuden personas a esos mismos lugares a abastecerse como medida de previsión

Ha pasado una semana del mega apagón registrado la tarde del pasado jueves 7 de marzo que afectó a todo el país. Si bien es claro que el suministro eléctrico fue restablecido desde el martes, aún existen fallas en la distribución del agua en la mayoría de las ciudades.

En la Gran Caracas, por ejemplo, desde el mismo martes, las personas hacían colas para recoger el vital líquido en el Comando de Incendios Forestales en la Avenida Boyacá, mejor conocida como Cota Mil. Una fila hasta de una hora hacía la gente para llenar los potes de todos los tamaños durante la crisis eléctrica. 

Foto: Jonathan Lanza – Contrapunto

Sin embargo, para este jueves en el mismo lugar de la arteria vial caraqueña, no había personas en ese punto. “Debe ser que como se restableció el servicio, la gente ya no viene”, aseguró un integrante del cuerpo de Bomberos de Miranda, quien prefirió el anonimato y que se encontraba sentado en la defensa de seguridad.

El funcionario bomberil enfatizó que seguirán en el lugar a la espera de quien necesite el vital líquido. 

Unos metros más atrás, en Sebucán, las cisternas estaban presentes pero en menor cantidad bajo la custodia de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y miembros de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). 

Era las 12:30 del mediodía, Daniela Ramírez, vecina de La Florida, contó que en su residencia estaba entrando el agua pero que, aún así, estaba en otro punto del Ávila, en la salida de La Castellana, para llenar ocho potes de 20 litros “por cualquier cosa” que pudiera ocurrir con el suministro del servicio. 

“Me toma cerca de 15 minutos llenar un pote”, comentó Ramírez mientras dejaba caer de a poco el agua del grifo improvisado en el lugar para llenar una botella. 

Bajo un árbol, en la misma Cota Mil, cerca de la entrada para bajar por la Avenida Baralt, tres personas se encontraban sentadas sobre las rocas con potes desgastados a la espera de surtirse para regresar con el vital líquido a sus hogares.

“Yo vengo casi a diario. No tengo agua desde hace ocho meses. Así la pongan en otros lados, yo sigo sin agua”, aseguró Pedro, residente de la parroquia San José. 

El miércoles 13 de marzo el vicepresidente sectorial de Comunicación, Turismo y Cultura, Jorge Rodríguez, mencionó, durante una alocución desde el Palacio de Miraflores, que Hidrocapital había logrado distribuir agua potable al 80% de la población. 

En Caracas ha llegado el agua a las zonas bajas y medias, pero aún se espera por las zonas altas de la capital.