Desde el estado Amazonas, en el marco del inicio de la «Gran Peregrinación por la Paz y Sin Sanciones», el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ofreció un balance optimista sobre el rumbo económico del país. El parlamentario vinculó la actual mejoría financiera directamente al levantamiento progresivo de las medidas coercitivas unilaterales, destacando los logros alcanzados en los primeros 100 días de gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Rodríguez aseguró que la flexibilización de apenas 14 sanciones ha sido suficiente para que el aparato productivo nacional comience a «redinamizarse», permitiendo una mayor fluidez en las operaciones financieras del Estado.
«Imagínense si con la unión nacional logramos que se levanten todas las sanciones», exclamó el legislador, proyectando un escenario donde el fin definitivo del bloqueo atraería masivamente a empresas extranjeras y permitiría el desarrollo pleno de todas las actividades económicas.
Según el jefe del parlamento, la prosperidad plena se traducirá en beneficios tangibles para la población, tales como el fortalecimiento de los salarios, la construcción de hospitales y la rehabilitación de la vialidad nacional.
Orgullo mestizo frente al odio
Desde las riberas del Orinoco, en una zona de profunda significación indígena, Jorge Rodríguez también dedicó parte de su intervención a rechazar las expresiones de odio y racismo emitidas recientemente por sectores extremistas en el extranjero. El diputado calificó tales discursos como un «karma para el espíritu» de quienes los emiten y aseguró que Venezuela responderá con un mensaje de amor y unidad.
En un emotivo cierre, reivindicó la identidad venezolana como una síntesis de la diversidad:
«Nos sentimos profundamente orgullosos de llevar sangre india, sangre negra y sangre europea, porque eso es lo que somos las venezolanas y los venezolanos».
Con este acto en Amazonas, se consolida la tercera ruta de la peregrinación nacional que busca movilizar la conciencia ciudadana hasta el próximo 1 de mayo, reafirmando el orgullo por las raíces ancestrales y la exigencia de soberanía económica en este 2026.
