Más allá de los cuestionamientos al proceso electoral el 5 de enero se instalará un parlamento que marcará la pauta legislativa en lo sucesivo

Con solo 21 diputados ajenos a la alianza del Partido Socialista Unido de Venezuela y sus aliados del Polo Patriótico, se espera que el nuevo parlamento construirá un marco legal favorable al Gobierno articulado con la llamada Ley Antibloqueo que aprobara la Asamblea Nacional Constituyente.

El proceso electoral del pasado 6 de diciembre ha sido cuestionado y no es reconocido por buena parte de las naciones más poderosas de occidente y miembros del grupo de los Siete, sin embargo, esto no parece ser obstáculo para su instalación el próximo 5 de enero.

Los resultados oficiales del CNE pintan de rojo el hemiciclo asignándole al chavismo 253 diputados, lo que le permite controlar más de dos tercios del parlamento y eso hace que existan algunas posibilidades de transformación importantes en las relaciones con los demás poderes públicos.

De acuerdo con la Constitución vigente de 1999, una mayoría de esa naturaleza otorga el poder suficiente para designar o remover a las autoridades como los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) o los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Por otra parte, permite la promoción de referendos, reformas constitucionales y asambleas constituyentes.

De la misma forma, se pueden promulgar leyes orgánicas que son aquellas que desarrollan derechos fundamentales o sirven de marcos conceptuales para otras leyes y reglamentos.

La otra prerrogativa que tiene es someter tratados internacionales a referendo “en caso de que atenten en contra de la soberanía nacional”.

El partido de Gobierno controla con holgura el Poder Legislativo y en este momento lo que hace que el contrapeso y la capacidad contralora de la Asambleas Nacional sea percibida como laxa ante la gestión oficial.

Desde el mundo opositor del llamado G4 se señala que nada que haga esta AN será legal, sin embargo, mientras el Gobierno de Nicolás Maduro controle la burocracia estatal, el territorio y tenga de su lado el respaldo del sector militar que tiene el monopolio del uso de las armas, esta argumentación de los encabezados por Juan Guaidó no tiene una aplicación efectiva puertas adentro del país.

Se espera una nueva elección de rectores del Consejo Nacional Electoral, magistrados del TSJ, presidente del Banco Central de Venezuela y otras serie de atribuciones que deben ser negociadas con el Poder Ejecutivo.

¿Cuáles serán las prioridades de la nueva Asamblea Nacional?

Nicolás Maduro aseguró que la prioridad será la recuperación económica y el diálogo.

“Si hay que sentarse con el mismo diablo a dialogar lo haremos, porque el diálogo es la esencia de la política en el mundo”, dijo en su conversación con medios extranjeros.

La eficiencia de AN es una historia pòr escribir y su conexión con las necesidades de la gente está por escribirse.

El juego sigue.