Cerca de dos horas de espera en una larga cola, hicieron decenas de caraqueños este martes para abastecerse de agua en las quebradas que bajan del Waraira Repano y que tienen tomas ubicadas en la Cota Mil

“Yo no tengo agua desde el jueves. Me dijeron que aquí en la Cota Mil los bomberos estaban llenando los potes de agua de las personas”, contó Jesús Contreras, vecino del municipio Libertador, que recurrió este martes 12 de marzo al Comando de Incendios Forestales en El Ávila, a la altura de Sebucán, para abastecerse del vital líquido.

Para este martes, las empresa de agua estatal, Hidrocapital, informó que había iniciado el plan para restablecer el servicio de agua en la Gran Caracas. Pese a esto, muchos caraqueños tomaron la decisión de salir de sus hogares para llenar sus envases.

Contrapunto hizo un recorrido por la zona de la Cota Mil, La Castellana y Altamira para pulsar la opinión de los citadinos y el ambiente de los lugares de tomas de agua. En Sabanas Nieves, uno de los puntos más accesibles de la montaña y lugar de ejercitación y caminatas de los caraqueños todos los fines de semana, una pareja que estaba bajado de la loma aseguró que en ese punto si había suministro, pero que había que caminar cerca de 45 minutos. 

“Tu subes con tus potes, eso sí, te toca caminar mucho y tienes que prepararte para subir”, afirmó Andreína, quien no quiso dar su apellido. 

Desde Sebúcan varias cisternas, incluyendo las de los cuerpos de seguridad de Estado, llenaban sus camiones para distribuir en sectores donde el servicio no había llegado cerca de las 12:30 pm. 

Por otra parte, unos metros más abajo de la avenida Boyacá (Cota Mil), una cola de personas, de cerca de 200 metros, esperaban en el hombrillo del Comando de Incendios Forestales del Ávila para que los bomberos les brindaran la posibilidad de llenar sus “pimpinas” y botellones con agua. 

Allí, dos mangueras surtían agua directamente de la Quebrada Quintero: Tres bomberos, dos policías del estado Miranda y un grupo de personas, corrían de una lado a otro con botellas, cavas y bidones para llenarlos de agua.

Gente de Guarenas, Catía, La California y Altamira, se abastecían de agua. “Esta es la segunda vez que hago cola en el día. Fui a mi casa, y traje más potes para llenar”, explicó Gustavo Herrara, vecino del municipio Sucre.

Cerca de dos horas de espera hicieron las personas para abastecerse de agua, aunque el tiempo de llenado variaba dependiendo del tamaño y del número de los envases.

Ya era la una de la tarde y el sol arreciaba. Una señora no aguantó el calor y con sus manos se echó agua en el rostro y en los brazos. “Este calor no está fácil”, dijo. 

Con humor, las personas le gritaban a una señora: “saque el jabón y aproveche y se baña”, gritaban entre risas

Uno de los miembros del cuerpo de bomberos, que no quiso dar su nombre, aseveró que están surtiendo de la reserva que es utilizada para combatir los incendios forestales en Ávila. 

“Hay que recordar que estamos en periodo de sequía. Si se presenta un incendio tenemos que dejar de prestar la distribución”, afirmó mientras continuaba con sus labores. 

Desde las ocho de la mañana, hasta las seis de la tarde, se encuentran distribuyendo el vital líquido en ese comando de la Cota Mil.