El cambio climático y los bosques están íntimamente ligados. Por una parte, los cambios que se producen en el clima mundial están afectando a los bosques debido a que las temperaturas medias anuales son más elevadas, a la modificación de las pautas pluviales y a la presencia cada vez más frecuente de fenómenos climáticos extremos

Cambio Climático y Bosques
Cortesía: Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable

1. Los bosques ocupan actualmente unos 4.000 millones de hectáreas, que representan el 31% de la superficie del planeta. Por otro lado, en los últimos diez años, el promedio anual de desaparición de los bosques ha llegado a ser de 5,2 millones de hectáreas anuales. 

2. Según datos de la ONU, alrededor de 1.600 millones de personas dependen de los bosques para vivir, ya que estos desempeñan un papel fundamental en la vida de las comunidades rurales suministrando, entre otros recursos, madera, alimentos, forraje y medicinas. Como se explica en el documento El futuro que queremos, surgido de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible Río+20: “La amplia gama de productos y servicios que proporcionan los bosques crean oportunidades para hacer frente a muchos de los problemas más acuciantes del desarrollo sostenible.”

Los bosques atrapan un billón de toneladas de carbono / Foto: pxhere.com

3. Los bosques ofrecen muchas funciones beneficiosas que no siempre están cuantificadas en términos económicos: ayudan a mitigar el cambio climático al almacenar carbono, protegen el suelo de la erosión y ayudan a conservar los recursos hídricos.

4. Se calcula que los bosques albergan cerca del 80% de la biodiversidad terrestre, y solo en la cuenca del Amazonas se usan más de 1.300 especies con fines medicinales. Sin embargo, la deforestación de los bosques tropicales origina la extinción de hasta 100 especies diarias.

La destrucción de los bosques, por otra parte, libera en la atmósfera unos seis mil millones de toneladas de bióxido de carbono al año / Foto: pxhere.com

5. Cada año desaparecen miles de hectáreas de bosques submarinos, principalmente debido a la contaminación, a las prácticas de pesca agresiva, a las especies invasoras y a la construcción en la costa. Según datos de Oceana, los bosques y praderas submarinas son ocho veces más productivos que los bosques tropicales, pero su destrucción pasa inadvertida.